Deuteronomio

Leyes sobre el testimonio

Biblia cristiana > Antiguo Testamento > Pentateuco > Deuteronomio > Leyes sobre el testimonio (5:19:15 - 5:19:21)

“No prevalecerá un solo testigo contra alguna persona, por cualquier maldad o pecado que haya cometido. Por el testimonio de dos o tres testigos se decidirá un asunto.

“Cuando se levante un testigo falso contra alguien, para acusarle de transgresión,

entonces los dos hombres que están en litigio se presentarán delante de Jehovah, ante los sacerdotes y los jueces que haya en aquellos días.

Los jueces investigarán bien, y si aquel testigo resulta ser falso, por haber testificado falsamente contra su hermano,

le haréis a él lo que él pensó hacer a su hermano. Así quitarás el mal de en medio de ti.

Los que queden lo oirán y temerán, y no volverán a hacer semejante maldad en medio de ti.

Tu ojo no le tendrá lástima. ¡Vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie!

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Leyes sobre la guerra

Biblia cristiana > Antiguo Testamento > Pentateuco > Deuteronomio > Leyes sobre la guerra (5:20:1 - 5:20:20)

“Cuando salgas a la guerra contra tus enemigos y veas caballos y carros, un pueblo más numeroso que tú, no tengas temor de ellos, porque contigo está Jehovah tu Dios que te sacó de la tierra de Egipto.

“Sucederá que cuando os acerquéis para combatir, llegará el sacerdote y hablará al pueblo

diciéndoles: Escucha, Israel: Vosotros os acercáis ahora a la batalla contra vuestros enemigos. No desmaye vuestro corazón. No temáis, ni os turbéis ni os aterroricéis delante de ellos.

Porque Jehovah vuestro Dios va con vosotros, para combatir por vosotros contra vuestros enemigos y para daros la victoria.

“Los oficiales hablarán al pueblo diciendo: ¿Quién ha edificado una casa nueva y no la ha estrenado? ¡Que se vaya y regrese a su casa! No sea que muera en la batalla y algún otro la estrene.

¿Quién ha plantado una viña y aún no ha disfrutado de ella? ¡Que se vaya y regrese a su casa! No sea que muera en la batalla y algún otro la disfrute.

¿Quién se ha desposado con una mujer y todavía no la ha tomado? ¡Que se vaya y regrese a su casa! No sea que muera en la batalla y algún otro la tome.

“Los oficiales volverán a hablar al pueblo y dirán: ¿Hay alguien que sea miedoso y de corazón pusilánime? ¡Que se vaya y regrese a su casa! No sea que haga desfallecer el corazón de sus compañeros, como ocurre con su propio corazón.

Sucederá que cuando los oficiales acaben de hablar al pueblo, designarán a los jefes de los ejércitos al frente del pueblo.

“Cuando te acerques a una ciudad para combatir contra ella, le propondrás la paz.

Si te responde con paz y te abre sus puertas, toda la gente que se halla en ella te rendirá tributo laboral, y ellos te servirán.

Pero si no hace la paz contigo, sino que te hace la guerra, entonces la sitiarás.

Cuando Jehovah tu Dios la entregue en tu mano, matarás a filo de espada a todos sus varones.

Solamente las mujeres, los niños, los animales y todo lo que haya en la ciudad, todo su botín, podrás tomar para ti y comer del botín de tus enemigos que Jehovah tu Dios te entregó.

Harás esto con todas las ciudades que estén muy distantes de ti, que no sean de las ciudades de estas naciones de aquí.

Pero en las ciudades de estos pueblos que Jehovah tu Dios te da por heredad, no dejarás con vida a ninguna persona.

Los destruirás completamente, como Jehovah tu Dios te ha mandado: heteos, amorreos, cananeos, ferezeos, heveos y jebuseos.

De esta manera no os enseñarán a imitar todas las abominaciones que ellos hacen para sus dioses, de modo que pequéis contra Jehovah vuestro Dios.

“Cuando sities mucho tiempo alguna ciudad para combatir contra ella, a fin de tomarla, no destruyas su arboleda alzando en ella el hacha, porque de ella podrás comer. No la cortarás; pues, ¿acaso los árboles del campo son hombres para que vengan ante ti con asedio?

Pero podrás destruir y talar el árbol que sabes que no es para comer, con el propósito de construir obras de asedio contra la ciudad que combate contigo, hasta que se rinda.

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Expiación de un asesinato cuyo autor se desconoce

Biblia cristiana > Antiguo Testamento > Pentateuco > Deuteronomio > Expiación de un asesinato cuyo autor se desconoce (5:21:1 - 5:21:9)

“Si en la tierra que Jehovah tu Dios te da para que la tomes en posesión se halla un muerto tendido en el campo, y se ignora quién lo mató,

entonces tus ancianos y jueces irán, y medirán la distancia hasta las ciudades que están alrededor del muerto.

Y sucederá que los ancianos de la ciudad más cercana al muerto tomarán una vaquilla que no haya sido aún sometida al trabajo y que no haya llevado yugo.

Los ancianos de aquella ciudad llevarán la ternera abajo, a un arroyo permanente donde no se haya arado ni sembrado, y allí en el arroyo romperán la nuca a la ternera.

“Después se acercarán los sacerdotes hijos de Leví, porque a ellos escogió Jehovah tu Dios para que le sirvan y para que bendigan en el nombre de Jehovah. Por el dicho de ellos se decidirá todo pleito o todo daño.

Todos los ancianos de aquella ciudad más cercana al muerto lavarán sus manos sobre la vaquilla desnucada en el arroyo,

y declararán diciendo: Nuestras manos no han derramado esta sangre, ni nuestros ojos lo han visto.

Oh Jehovah, perdona a tu pueblo Israel al cual has redimido. No traigas culpa de sangre inocente en medio de tu pueblo Israel. Así les será perdonada la culpa de sangre.

De este modo eliminarás la culpa por la sangre inocente de en medio de ti, cuando hagas lo recto ante los ojos de Jehovah.

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Diversas leyes

Biblia cristiana > Antiguo Testamento > Pentateuco > Deuteronomio > Diversas leyes (5:21:10 - 5:22:12)

“Cuando vayas a la guerra contra tus enemigos y Jehovah tu Dios los entregue en tu mano, y tomes de ellos cautivos;

si entre los cautivos ves alguna mujer hermosa y la deseas y la quieres tomar para ti como mujer,

la llevarás a tu casa. Ella rapará su cabeza, se arreglará las uñas,

se quitará su vestido de cautiva y se quedará en tu casa. Hará duelo por su padre y por su madre durante un mes. Después de esto podrás unirte a ella; tú te casarás con ella, y ella será tu mujer.

Pero sucederá que si ella no te agrada, la dejarás ir libre, a su propia voluntad. No la venderás por dinero ni la tratarás brutalmente, porque la has deshonrado.

“Si un hombre tiene dos mujeres (la una amada y la otra aborrecida); si tanto la amada como la aborrecida le han dado hijos, y si el hijo primogénito es de la mujer aborrecida,

sucederá que el día en que haga heredar a sus hijos lo que tiene, no podrá tratar como a primogénito al hijo de la mujer amada, prefiriéndolo al hijo de la aborrecida, el cual es el primogénito.

Reconocerá al hijo de la mujer aborrecida como primogénito para darle una doble porción de todo lo que tiene. Suyo es el derecho de la primogenitura, porque él es la primicia de su vigor.

“Si un hombre tiene un hijo contumaz y rebelde, que no obedece la voz de su padre ni la voz de su madre, y que a pesar de haber sido castigado por ellos, con todo no les obedece,

entonces su padre y su madre lo tomarán y lo llevarán ante los ancianos de su ciudad, al tribunal local.

Entonces dirán a los ancianos de la ciudad: Este hijo nuestro es contumaz y rebelde. No obedece nuestra voz; es un libertino y un borracho.

Entonces todos los hombres de su ciudad lo apedrearán, y morirá. Así quitarás el mal de en medio de ti, y todo Israel lo oirá y temerá.

“Si un hombre ha cometido pecado que merece la muerte, por lo cual se le ha dado la muerte, y le has colgado de un árbol,

no quedará su cuerpo en el árbol durante la noche. Sin falta le darás sepultura el mismo día, porque el ahorcado es una maldición de Dios. Así no contaminarás la tierra que Jehovah tu Dios te da como heredad.

“Si encuentras extraviado el buey o la oveja de tu hermano, no te desentenderás de ellos. Deberás devolverlos a tu hermano.

Y si tu hermano no vive cerca de ti, o no le conoces, recógelo en tu casa. Estará contigo hasta que tu hermano lo busque, y entonces se lo devolverás.

Lo mismo harás con su asno, con su vestido y con toda cosa perdida que tu hermano haya perdido y que tú halles. No podrás desentenderte de ello.

“No podrás ver caído en el camino el asno o el buey de tu hermano y desentenderte de ellos. Sin falta ayúdale a levantarlo.

“La mujer no se vestirá con ropa de hombre, ni el hombre se pondrá vestido de mujer; porque cualquiera que hace esto es una abominación a Jehovah tu Dios.

“Si encuentras en el camino, en algún árbol o en la tierra, el nido de un pájaro con polluelos o con huevos, y la madre está sobre los polluelos o sobre los huevos, no tomes la madre con los polluelos.

Dejarás ir a la madre y podrás tomar para ti los polluelos, para que te vaya bien y prolongues tus días.

“Cuando construyas una casa nueva, haz un parapeto a tu azotea, para que no traigas culpa de sangre a tu casa, si alguien se cayera de ella.

“No sembrarás tu viña con mezcla de semillas, no sea que el producto entero de la semilla que hayas sembrado, así como el fruto de la viña, sea confiscado.

“No ararás con buey y con asno juntamente.

“No te vestirás con mezcla de lana y lino.

“Harás borlas en los cuatro extremos de tu manto con que te cubras.

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Leyes sobre la castidad

Biblia cristiana > Antiguo Testamento > Pentateuco > Deuteronomio > Leyes sobre la castidad (5:22:13 - 5:22:30)

“Si un hombre toma mujer y después de haberse unido a ella le toma aversión,

la acusa de conducta denigrante y le propaga mala fama diciendo: A esta mujer tomé por esposa, me uní a ella y no hallé en ella evidencias de virginidad,

entonces el padre y la madre de la joven tomarán las evidencias de la virginidad de la joven y las llevarán a los ancianos de la ciudad, al tribunal.

El padre de la joven dirá a los ancianos: Yo di a mi hija por mujer a este hombre, y él le tiene aversión.

Y he aquí la acusa de conducta denigrante, diciendo: No he hallado en tu hija evidencias de virginidad. Pero aquí están las evidencias de la virginidad de mi hija. Y extenderán la sábana delante de los ancianos de la ciudad.

“Entonces los ancianos de la ciudad tomarán al hombre y lo castigarán.

Por cuanto propagó mala fama a una virgen de Israel, le impondrán una multa de 100 siclos de plata (lo cual darán al padre de la joven); y ella será su mujer. El no la podrá despedir en toda su vida.

“Pero si el asunto es verdad, que no se habían hallado evidencias de virginidad en la joven,

entonces la sacarán a la puerta de la casa de su padre. Luego los hombres de su ciudad la apedrearán, y ella morirá; porque hizo vileza en Israel fornicando en la casa de su padre. Así quitarás el mal de en medio de ti.

“Si se sorprende a un hombre acostado con una mujer de otro hombre, ambos morirán: el hombre que se acostó con la mujer, y la mujer. Así quitarás el mal de Israel.

“Si un hombre halla en la ciudad a una joven virgen desposada con otro hombre, y se acuesta con ella,

entonces los sacaréis a ambos a la puerta de aquella ciudad, y los apedrearéis. Así morirán: la joven, porque estando en la ciudad no gritó; y el hombre, porque violó a la mujer de su prójimo. Así quitarás el mal de en medio de ti.

“Pero si un hombre halla en el campo a una joven desposada, y la fuerza y se acuesta con ella, morirá sólo el hombre que se acostó con ella.

A la joven no le harás nada; la joven no tiene culpa de muerte. Su caso es semejante al del hombre que se levanta contra su prójimo y le quita la vida,

porque él la halló en el campo y aunque la joven desposada hubiera gritado, no habría habido quien la librara.

“Si un hombre halla a una joven virgen que no esté desposada, y la fuerza y se acuesta con ella, y son descubiertos,

entonces el hombre que se acostó con ella dará al padre de la joven 50 siclos de plata; y ella será su mujer. Porque él la violó, no la podrá despedir en toda su vida.

“Ningún hombre tomará la mujer de su padre, ni descubrirá el manto de su padre.

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