Los filisteos capturan el arca
Primer Libro de Samuel 4:1 – Primer Libro de Samuel 4:22 Y la palabra de Samuel llegaba a todo Israel. Por aquel tiempo Israel salió en pie de guerra al encuentro de los filisteos, y acampó junto a Eben-ezer, mientras…
Primer Libro de Samuel 4:1 – Primer Libro de Samuel 4:22 Y la palabra de Samuel llegaba a todo Israel. Por aquel tiempo Israel salió en pie de guerra al encuentro de los filisteos, y acampó junto a Eben-ezer, mientras…
Segundo Libro de Crónicas 21:1 – Segundo Libro de Crónicas 21:20 Josafat reposó con sus padres y fue sepultado con ellos en la Ciudad de David. Y su hijo Joram reinó en su lugar. Joram tenía estos hermanos, hijos de…
Job 9:1 – Job 9:35 Entonces respondió Job y dijo: —Ciertamente yo sé que es así. ¿Y cómo se ha de justificar un hombre ante Dios? Si uno quisiera contender con él, no le podría responder una cosa entre mil.…
Job 14:1 – Job 14:22 El hombre, nacido de mujer, es corto de días y lleno de tensiones. Brota como una flor y se marchita; huye como una sombra y no se detiene. ¿Sobre uno así abres tus ojos, y…

Job 38:1 – Job 40:5 Entonces Jehovah respondió a Job desde un torbellino y dijo: —¿Quién es ese que oscurece el consejo con palabras sin conocimiento? Cíñete, pues, los lomos como un hombre; yo te preguntaré, y tú me lo…
Salmos 16:1 – Salmos 16:11 (Mictam de David) Guárdame, oh Dios, porque en ti me he refugiado. Oh alma mía, dijiste a Jehovah: «¡Tú eres el Señor! Para mí no hay bien aparte de ti. Para con los santos que…
Salmos 18:1 – Salmos 18:50 (Al músico principal. De David, siervo de Jehovah, quien dirigió a Jehovah las palabras de este cántico, el día que Jehovah le libró de mano de todos sus enemigos, y de mano de Saúl. El…
Salmos 32:1 – Salmos 32:11 (Salmo de David. Masquil) Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y ha sido cubierto su pecado. Bienaventurado el hombre a quien Jehovah no atribuye iniquidad, y en cuyo espíritu no hay engaño. Mientras callé,…
Salmos 73:1 – Salmos 73:28 (Salmo de Asaf) ¡Ciertamente bueno es Dios para con Israel, para con los limpios de corazón! En cuanto a mí, por poco se deslizaron mis pies; casi resbalaron mis pasos, porque tuve envidia de los…
Eclesiastés 1:12 – Eclesiastés 2:26 Yo, el Predicador, fui rey de Israel en Jerusalén. Y dediqué mi corazón a investigar y a explorar con sabiduría todo lo que se hace debajo del cielo. Es una penosa tarea que Dios ha…