Riquezas y fama de Salomón
Segundo Libro de Crónicas 9:13 – Segundo Libro de Crónicas 9:28 El peso del oro que le venía a Salomón cada año era de 666 talentos de oro, aparte del de los mercaderes y de los comerciantes importadores. También todos…
Segundo Libro de Crónicas 9:13 – Segundo Libro de Crónicas 9:28 El peso del oro que le venía a Salomón cada año era de 666 talentos de oro, aparte del de los mercaderes y de los comerciantes importadores. También todos…
Segundo Libro de Crónicas 27:1 – Segundo Libro de Crónicas 27:9 Jotam tenía 25 años cuando comenzó a reinar, y reinó 16 años en Jerusalén. El nombre de su madre era Jerusa hija de Sadoc. El hizo lo recto ante…
Nehemías 2:1 – Nehemías 2:10 Sucedió en el mes de Nisán, en el año 20 del rey Artajerjes, que estando ya el vino delante de él, tomé el vino y se lo di al rey. Y como yo no había…
Salmos 83:1 – Salmos 83:18 (Cántico. Salmo de Asaf) Oh Dios, no guardes silencio. No calles, oh Dios, ni permanezcas inmóvil. Porque he aquí que rugen tus enemigos, y los que te aborrecen han levantado la cabeza. Contra tu pueblo…
Salmos 50:1 – Salmos 50:23 (Salmo de Asaf) Jehovah, el Dios de dioses, ha hablado; ha convocado a la tierra desde donde sale el sol hasta donde se pone. Desde Sion, perfección de la hermosura, Dios ha resplandecido. Nuestro Dios…
Salmos 29:1 – Salmos 29:11 (Salmo de David) Dad a Jehovah, oh hijos de los fuertes; dad a Jehovah la gloria y el poder. Dad a Jehovah la gloria debida a su nombre. Adorad a Jehovah en la hermosura de…
Salmos 74:1 – Salmos 74:23 (Masquil de Asaf) ¿Por qué, oh Dios, nos has desechado para siempre? ¿Por qué humea tu furor contra las ovejas de tu prado? Acuérdate de tu congregación que adquiriste en tiempos antiguos, y redimiste para…
Salmos 96:1 – Salmos 96:13 ¡Cantad a Jehovah un cántico nuevo! ¡Cantad a Jehovah, toda la tierra! Cantad a Jehovah; bendecid su nombre. Anunciad de día en día su salvación. Contad entre las naciones su gloria, entre todos los pueblos…
Proverbios 1:8 – Proverbios 1:33 Escucha, hijo mío, la disciplina de tu padre, y no abandones la instrucción de tu madre; porque diadema de gracia serán a tu cabeza y collares a tu cuello. Hijo mío, si los pecadores te…
Eclesiastés 1:12 – Eclesiastés 2:26 Yo, el Predicador, fui rey de Israel en Jerusalén. Y dediqué mi corazón a investigar y a explorar con sabiduría todo lo que se hace debajo del cielo. Es una penosa tarea que Dios ha…