Promesa de la restauración de Jerusalén
Zacarías 8:1 – Zacarías 8:23 Vino a mí la palabra de Jehovah de los Ejércitos, diciendo: «Así ha dicho Jehovah de los Ejércitos: Yo tuve un gran celo por Sion; con gran enojo tuve celo por ella. Así ha dicho…
Zacarías 8:1 – Zacarías 8:23 Vino a mí la palabra de Jehovah de los Ejércitos, diciendo: «Así ha dicho Jehovah de los Ejércitos: Yo tuve un gran celo por Sion; con gran enojo tuve celo por ella. Así ha dicho…

San Mateo 14:1 – San Mateo 14:12 En aquel tiempo, Herodes el tetrarca oyó la fama de Jesús y dijo a sus criados: «¡Este es Juan el Bautista! El ha resucitado de los muertos; por esta razón operan estos poderes…
San Mateo 26:69 – San Mateo 26:75 Pedro estaba sentado afuera en el patio, y se le acercó una criada diciendo: —¡Tú también estabas con Jesús el galileo! Pero él negó delante de todos diciendo: —No sé lo que dices.…
San Marcos 6:14 – San Marcos 6:29 El rey Herodes oyó de Jesús, porque su nombre había llegado a ser muy conocido. Unos decían: «Juan el Bautista ha resucitado de los muertos, y por esta razón operan estos poderes en…
San Lucas 1:67 – San Lucas 1:80 Zacarías, su padre, fue lleno del Espíritu Santo y profetizó diciendo: —Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo. Ha levantado para nosotros un cuerno de…

Hechos 2:14 – Hechos 2:42 Entonces Pedro se puso de pie con los once, levantó la voz y les declaró: —Hombres de Judea y todos los habitantes de Jerusalén, sea conocido esto a vosotros, y prestad atención a mis palabras.…
Epístola a los Hebreos 5:11 – Epístola a los Hebreos 6:20 De esto tenemos mucho que decir, aunque es difícil de explicar, porque habéis llegado a ser tardos para oír. Debiendo ser ya maestros por el tiempo transcurrido, de nuevo…

Epístola a los Hebreos 7:1 – Epístola a los Hebreos 7:28 Porque este Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, salió al encuentro de Abraham que volvía de derrotar a los reyes, y le bendijo. Asimismo, le dio…
Epístola de Santiago 5:7 – Epístola de Santiago 1:2 Por lo tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. He aquí, el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardándolo con paciencia hasta que reciba las lluvias tempranas…