Primicias y diezmos
Deuteronomio 26:1 – Deuteronomio 26:19 «Cuando hayas entrado en la tierra que Jehovah tu Dios te da por heredad, y hayas tomado posesión de ella y la habites, entonces tomarás de las primicias de todos los frutos que saques de…
Deuteronomio 26:1 – Deuteronomio 26:19 «Cuando hayas entrado en la tierra que Jehovah tu Dios te da por heredad, y hayas tomado posesión de ella y la habites, entonces tomarás de las primicias de todos los frutos que saques de…

Deuteronomio 33:1 – Deuteronomio 33:29 Esta es la bendición con la cual Moisés, hombre de Dios, bendijo a los hijos de Israel, antes de morir. El dijo: «Jehovah vino de Sinaí y de Seír les resplandeció. Apareció desde los montes…
Josué 5:13 – Josué 5:15 Sucedió que estando Josué cerca de Jericó, alzó los ojos y miró; y he aquí que un hombre estaba delante de él, con su espada desenvainada en su mano. Josué, yendo hacia él, le preguntó:…
Primer Libro de Samuel 1:1 – Primer Libro de Samuel 7:2 Había un hombre de Ramataim-zofim, de la región montañosa de Efraín, el cual se llamaba Elcana. Era hijo de Jerojam, hijo de Elihú, hijo de Toju, hijo de Zuf…
Segundo Libro de Reyes 19:1 – Segundo Libro de Reyes 19:37 Aconteció que cuando el rey Ezequías lo oyó, rasgó sus vestiduras, y cubierto de cilicio entró en la casa de Jehovah. Luego envió, cubiertos de cilicio, a Eliaquim el…
Primer Libro de Crónicas 28:1 – Primer Libro de Crónicas 29:25 David reunió en Jerusalén a todos los jefes de Israel: los jefes de las tribus, los jefes de las divisiones que servían al rey, los jefes de millares y…
Nehemías 8:1 – Nehemías 8:18 Entonces todo el pueblo se reunió como un solo hombre en la plaza que está frente a la puerta de las Aguas. Y dijeron al escriba Esdras que trajese el libro de la Ley de…
Nehemías 9:1 – Nehemías 9:37 El día 24 del mismo mes se reunieron los hijos de Israel en ayuno, vestidos de cilicio y polvo sobre ellos. Los del linaje de Israel ya se habían apartado de todos los extranjeros; y…
Job 6:1 – Job 6:30 Entonces respondió Job y dijo: —¡Oh, si pudieran pesar mi angustia, y pusiesen igualmente mi ruina en la balanza! Ciertamente ahora pesarían más que la arena de los mares. Por eso mis palabras han sido…
Salmos 16:1 – Salmos 16:11 (Mictam de David) Guárdame, oh Dios, porque en ti me he refugiado. Oh alma mía, dijiste a Jehovah: «¡Tú eres el Señor! Para mí no hay bien aparte de ti. Para con los santos que…