Predica la palabra
Segunda epístola de San Pablo a Timoteo 4:1 – Segunda epístola de San Pablo a Timoteo 4:8 Te requiero delante de Dios y de Cristo Jesús, quien ha de juzgar a los vivos y a los muertos, tanto por su…
Segunda epístola de San Pablo a Timoteo 4:1 – Segunda epístola de San Pablo a Timoteo 4:8 Te requiero delante de Dios y de Cristo Jesús, quien ha de juzgar a los vivos y a los muertos, tanto por su…
Epístola a los Hebreos 4:14 – Epístola a los Hebreos 5:10 Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que ha traspasado los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra confesión. Porque no tenemos un sumo sacerdote que no puede…

Epístola a los Hebreos 7:1 – Epístola a los Hebreos 7:28 Porque este Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, salió al encuentro de Abraham que volvía de derrotar a los reyes, y le bendijo. Asimismo, le dio…

Epístola a los Hebreos 8:1 – Epístola a los Hebreos 9:22 En resumen, lo que venimos diciendo es esto: Tenemos tal sumo sacerdote que se sentó a la diestra del trono de la Majestad en los cielos, ministro del lugar…

Epístola a los Hebreos 10:26 – Epístola a los Hebreos 10:39 Porque si pecamos voluntariamente, después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por el pecado, sino una horrenda expectativa de juicio y de…
Epístola a los Hebreos 11:1 – Epístola a los Hebreos 11:40 La fe es la constancia de las cosas que se esperan y la comprobación de los hechos que no se ven. Por ella recibieron buen testimonio los antiguos. Por…
Epístola a los Hebreos 13:1 – Epístola a los Hebreos 13:19 Permanezca el amor fraternal. No os olvidéis de la hospitalidad, porque por ésta algunos hospedaron ángeles sin saberlo. Acordaos de los presos, como si estuvieseis en cadenas junto con…
Epístola a los Hebreos 13:20 – Epístola a los Hebreos 10:35 Y el Dios de paz, que por la sangre del pacto eterno levantó de entre los muertos a nuestro Señor Jesús, el gran Pastor de las ovejas, os haga…
Primera epístola de San Pedro 2:4 – Primera epístola de San Pedro 2:8 Acercándoos a él, la Piedra Viva—que fue ciertamente rechazada por los hombres, pero delante de Dios es elegida y preciosa—, también vosotros sed edificados como piedras vivas…