Llamamiento al arrepentimiento
Amós 5:1 – Amós 5:27 Oíd esta palabra que yo pronuncio como lamento por vosotros, oh casa de Israel: ¡Cayó la virgen de Israel para no volverse a levantar! Sobre su suelo yace abandonada, y no hay quien la levante.…
Amós 5:1 – Amós 5:27 Oíd esta palabra que yo pronuncio como lamento por vosotros, oh casa de Israel: ¡Cayó la virgen de Israel para no volverse a levantar! Sobre su suelo yace abandonada, y no hay quien la levante.…
Abdías 1:15 – Abdías 1:21 «Cercano está el día de Jehovah sobre todas las naciones. Como tú hiciste, se hará contigo; tu retribución volverá sobre tu cabeza. Porque como bebisteis en mi santo monte, beberán todas las naciones de alrededor.…
Jonás 1:1 – Jonás 1:17 La palabra de Jehovah vino a Jonás hijo de Amitai, diciendo: «Levántate y vé a Nínive, la gran ciudad, y predica contra ella; porque su maldad ha subido a mi presencia.» Entonces Jonás se levantó…
Miqueas 7:14 – Miqueas 7:20 Apacienta a tu pueblo con tu cayado, al rebaño de tu posesión que habita solitario en medio del bosque del Carmelo. Apacentarán sus rebaños en Basán y en Galaad, como en los tiempos antiguos. «Yo…
Miqueas 1:1 – Miqueas 1:16 La palabra de Jehovah que vino a Miqueas de Moréset en los días de Jotam, Acaz y Ezequías, reyes de Judá, sobre lo que vio acerca de Samaria y de Jerusalén. ¡Oíd, pueblos todos! ¡Atiende,…
Nahúm 1:15 – Nahúm 2:12 ¡He aquí sobre los montes los pies del que trae buenas nuevas, del que anuncia la paz! ¡Celebra, oh Judá, tus fiestas; cumple tus votos, porque nunca más volverá a pasar sobre ti aquel inicuo,…
Nahúm 2:13 – Nahúm 3:19 «He aquí que yo estoy contra ti, dice Jehovah de los Ejércitos. Encenderé y reduciré a humo tus carros, y la espada devorará a tus leoncillos. Raeré tu presa de la tierra, y nunca más…
Habacuc 1:5 – Habacuc 1:11 —Observad entre las naciones y mirad. Quedaos asombrados y atónitos, porque yo haré en vuestros días algo que aun si se os contase, no lo creeríais. He aquí que levanto a los caldeos, pueblo furioso…
Habacuc 1:12 – Habacuc 1:17 —¿Acaso no eres tú desde el principio, oh Jehovah, Dios mío y Santo mío? ¡No moriremos! Oh Jehovah, para juicio pusiste a los caldeos; tú, oh Roca, los has establecido para castigar. Eres demasiado limpio…
Habacuc 2:6 – Habacuc 2:20 Pero, ¿no han de levantar todos éstos la voz contra él con refranes y sarcasmos? Le dirán: «¡Ay del que multiplica lo que no es suyo! ¿Hasta cuándo ha de amontonar sobre sí las prendas…