Hallazgo del libro de la ley

Biblia cristiana > Antiguo Testamento > Libros Históricos > Segundo Libro de Crónicas > Hallazgo del libro de la ley (14:34:8 - 14:34:33)

En el año 18 de su reinado, cuando acabó de purificar la tierra y el templo, envió a Safán hijo de Azalías, a Maasías el alcalde de la ciudad y al cronista Jóaj hijo de Joacaz, para que reparasen la casa de Jehovah su Dios.

Estos fueron al sumo sacerdote Hilquías y le dieron el dinero que había sido traído a la casa de Dios, dinero que los levitas que guardaban la puerta habían recogido de los de Manasés y Efraín, y de todo el remanente de Israel, de todo Judá y de Benjamín y de los habitantes de Jerusalén.

Ellos lo entregaron en manos de los que hacían la obra, los que estaban encargados de la casa de Jehovah; y éstos lo entregaron a los que hacían la obra y trabajaban en la casa de Jehovah, para reparar y restaurar la casa.

Lo entregaron a los carpinteros y constructores, a fin de comprar piedra labrada y madera para las uniones, y para poner vigas a los edificios que los reyes de Judá habían dejado arruinar.

Estos hombres procedían con fidelidad en la obra. Los que estaban encargados de ellos para dirigirlos eran Yajat y Abdías, levitas de los hijos de Merari, y Zacarías y Mesulam, de los hijos de Cohat, y todos los levitas expertos en los instrumentos de música.

También estaban encargados de los cargadores y dirigían a todos los que se ocupaban en diversos aspectos de la obra. Entre los levitas también había escribas, oficiales y porteros.

Al sacar el dinero que había sido traído a la casa de Jehovah, el sacerdote Hilquías halló el libro de la Ley de Jehovah, dada por medio de Moisés.

Entonces Hilquías habló al escriba Safán diciendo: —He hallado el libro de la Ley en la casa de Jehovah. E Hilquías entregó el libro a Safán.

Entonces Safán llevó el libro al rey, y además le dio informes diciendo: —Tus siervos han cumplido todo lo que les fue encargado.

Ellos han vaciado el dinero que se halló en la casa de Jehovah, y lo han entregado en manos de los que están encargados, en manos de los que hacen la obra.

—Asimismo, el escriba Safán declaró al rey diciendo—: El sacerdote Hilquías me ha dado un libro. Safán leyó en él delante del rey.

Y sucedió que cuando el rey escuchó las palabras de la Ley, rasgó sus vestiduras.

Luego el rey mandó a Hilquías, a Ajicam hijo de Safán, a Abdón hijo de Micaías, al escriba Safán y a Asaías el siervo del rey, diciendo:

—Id y consultad a Jehovah por mí y por los sobrevivientes de Israel y de Judá, respecto a las palabras del libro que ha sido hallado. Porque grande es la ira de Jehovah que ha sido derramada sobre nosotros, por cuanto nuestros padres no guardaron el mandamiento de Jehovah de hacer conforme a todo lo que está escrito en este libro.

Entonces Hilquías y los hombres del rey fueron a la profetisa Hulda, esposa de Salum hijo de Ticva, hijo de Jarjas, guarda de las vestiduras, la cual vivía en el Segundo Barrio de Jerusalén; y hablaron con ella de este asunto.

Y ella les dijo: —Así ha dicho Jehovah Dios de Israel: “Decid al hombre que os ha enviado a mí, que así ha dicho Jehovah:

He aquí yo traeré el mal sobre este lugar y sobre sus habitantes, es decir, todas las maldiciones que están escritas en el libro que han leído delante del rey de Judá.

Porque me han abandonado y han quemado incienso a otros dioses, provocándome a ira con todas las obras de sus manos. Por eso se derramará mi ira sobre este lugar, y no será apagada.”

Así diréis al rey de Judá que os ha enviado para consultar a Jehovah: “Así ha dicho Jehovah Dios de Israel con respecto a las palabras que has escuchado:

Por cuanto tu corazón se ha enternecido y te has humillado delante de Dios, cuando escuchaste sus palabras contra este lugar y contra sus habitantes; por cuanto te humillaste delante de mí y rasgaste tus vestiduras y lloraste en mi presencia, yo también te he escuchado, dice Jehovah.

He aquí que yo te reuniré con tus padres, y serás reunido en tu sepulcro en paz. Tus ojos no verán todo el mal que traeré sobre este lugar y sobre sus habitantes.” Y ellos dieron la respuesta al rey.

Entonces el rey mandó reunir a todos los ancianos de Judá y de Jerusalén.

Luego el rey subió a la casa de Jehovah con todos los hombres de Judá, los habitantes de Jerusalén, los sacerdotes, los levitas y todo el pueblo, desde el más grande hasta el más pequeño. Y leyó a oídos de ellos todas las palabras del libro del pacto que había sido hallado en la casa de Jehovah.

El rey se puso de pie en su lugar e hizo pacto delante de Jehovah, de andar en pos de Jehovah y de guardar sus mandamientos, sus testimonios y sus estatutos con todo su corazón y con toda su alma; para poner por obra las palabras del pacto escritas en este libro.

Entonces hizo que se comprometieran todos los que estaban en Jerusalén y en Benjamín. Y los habitantes de Jerusalén hicieron conforme al pacto de Dios, el Dios de sus padres.

Después Josías quitó todas las abominaciones de todas las tierras que tenían los hijos de Israel, e hizo que todos los que se hallaban en Israel sirvieran a Jehovah su Dios. No se apartaron de ir en pos de Jehovah, el Dios de sus padres, todo el tiempo que Josías vivió.

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5 Comentarios sobre “Hallazgo del libro de la ley”

  1. Gabriel Castaneda opina:

    El hallazgo de libro de la ley que encontraron al estar reparando la casa de Jehova es el mismo Pentauteco, el Tanaj o la Tora.
    Saludos

    [contesta a Gabriel Castaneda]

  2. Afrocaribbean opina:

    Cual es tu punto Gabriel?

    Estas haciendo una pregunta ??? una afirmación ?? a donde quieres llegar???

    Dios te bendiga

    [contesta a Afrocaribbean]

  3. Sonia opina:

    No esta el pasaje Bíblico

    [contesta a Sonia]

  4. carlos leon figeac opina:

    Nosotros el Israel Espiritual como evangelicos cristianos necesitamos restaurar el Templo de nuestro Dios, Estudiando y aplicando la palabra de Dios en nuestras vidas, Reparando el templo de todas las maldades que han hecho los servidores de satanas, sintiendo dolor cuantas almas se estan muriendo sin Cristo y aun nuestras familias, La Iglesia misma esta ciendo llevada ala perdicion, Ya es tiempo de rasgar nuestras vestiduras sucias, humillandonos,Pedirle perdona Dios por nuestra mala manera de vivir como cristianos, Predicando su palabra en todo lugar, despojandonos de lo material para usarlo en en la restauracion del reino de Dios.

    [contesta a carlos leon figeac]

  5. sergio opina:

    Bien dicho amigo!!! Ojala todo mundo leyera este pasaje que me ha servido para cambiar mi manera de vivir y buscar a dios nuestro señor. Y alejarnos del pecado y de todas las cosas malas siguiendo los pasos de nuestro señor jesucristo, pues con el tenemos victoria sobre el pecado. Es solo cuestion de decidir seguirle con todo nuestro corazon, toda nuestra alma y toda nuestra mente y empezar a experimentar todas las bendiciones que nos vienen de nuestro amoroso creador. Saludos y que dios te bendiga.

    [contesta a sergio]

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