El reposo del pueblo de Dios
Epístola a los Hebreos 3:7 – Epístola a los Hebreos 4:13 Por eso, como dice el Espíritu Santo: Si oís hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones como en la provocación, en el día de la prueba en el desierto,…
Epístola a los Hebreos 3:7 – Epístola a los Hebreos 4:13 Por eso, como dice el Espíritu Santo: Si oís hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones como en la provocación, en el día de la prueba en el desierto,…
Epístola a los Hebreos 4:14 – Epístola a los Hebreos 5:10 Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que ha traspasado los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra confesión. Porque no tenemos un sumo sacerdote que no puede…

Epístola a los Hebreos 7:1 – Epístola a los Hebreos 7:28 Porque este Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, salió al encuentro de Abraham que volvía de derrotar a los reyes, y le bendijo. Asimismo, le dio…

Epístola a los Hebreos 10:26 – Epístola a los Hebreos 10:39 Porque si pecamos voluntariamente, después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por el pecado, sino una horrenda expectativa de juicio y de…
Epístola a los Hebreos 11:1 – Epístola a los Hebreos 11:40 La fe es la constancia de las cosas que se esperan y la comprobación de los hechos que no se ven. Por ella recibieron buen testimonio los antiguos. Por…
Epístola a los Hebreos 12:1 – Epístola a los Hebreos 12:11 Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que tan fácilmente nos enreda, y corramos con perseverancia…
Epístola de Santiago 4:1 – Epístola de Santiago 4:10 ¿De dónde vienen las guerras y de dónde los pleitos entre vosotros? ¿No surgen de vuestras mismas pasiones que combaten en vuestros miembros? Codiciáis y no tenéis; matáis y ardéis de…
Epístola de Santiago 5:1 – Epístola de Santiago 5:6 ¡Vamos pues ahora, oh ricos! Llorad y aullad por las miserias que vienen sobre vosotros. Vuestras riquezas se han podrido, y vuestras ropas están comidas de polilla. Vuestro oro y plata…
Primera epístola de San Pedro 1:3 – Primera epístola de San Pedro 1:12 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien según su grande misericordia nos ha hecho nacer de nuevo para una esperanza viva por medio…
Primera epístola de San Pedro 1:13 – Primera epístola de San Pedro 2:3 Por eso, con la mente preparada para actuar y siendo sobrios, poned vuestra esperanza completamente en la gracia que os es traída en la revelación de Jesucristo.…