Epístola de San Pablo a Filemón

Salutación

Biblia cristiana > Nuevo Testamento > Epístolas > Epístola de San Pablo a Filemón > Salutación (57:1:1 - 57:1:3)

Pablo, prisionero de Cristo Jesús, y el hermano Timoteo; a Filemón el amado y colaborador nuestro,

a la hermana Apia, a Arquipo nuestro compañero de milicia, y a la iglesia que está en tu casa:

Gracia a vosotros y paz de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.

Poner en mi Poner en mi Facebookacebook


El amor y la fe de Filemón

Biblia cristiana > Nuevo Testamento > Epístolas > Epístola de San Pablo a Filemón > El amor y la fe de Filemón (57:1:4 - 57:1:7)

Doy gracias siempre a mi Dios, haciendo mención de ti en mis oraciones;

porque oigo del amor y de la fe que tienes para con el Señor Jesús y hacia todos los santos,

de manera que la comunión de tu fe ha venido a ser eficaz en el pleno conocimiento de todo lo bueno que hay en nosotros para la gloria de Cristo.

Porque tuve gran gozo y aliento por tu amor, pues los corazones de los santos, oh hermano, han sido confortados por medio tuyo.

Poner en mi Poner en mi Facebookacebook


Pablo intercede por Onésimo

Biblia cristiana > Nuevo Testamento > Epístolas > Epístola de San Pablo a Filemón > Pablo intercede por Onésimo (57:1:8 - 57:1:22)

Por lo tanto, aunque tengo mucha confianza en Cristo para ordenarte lo que conviene,

más bien intercedo en amor—siendo como soy, Pablo anciano y ahora también prisionero de Cristo Jesús—;

intercedo ante ti en cuanto a mi hijo Onésimo, a quien he engendrado en mis prisiones.

En otro tiempo él te fue inútil; pero ahora es útil, tanto para ti como para mí.

Te lo vuelvo a enviar, a él que es mi propio corazón.

Yo deseaba retenerlo conmigo, para que en tu lugar me sirviera en mis prisiones por el evangelio.

Pero sin tu consentimiento no quise hacer nada, para que tu bondad no fuera como por obligación, sino de buena voluntad.

Pues quizás por esta razón se apartó por un tiempo, para que lo recibas ahora para siempre;

ya no como a un esclavo, sino más que esclavo, como a un hermano amado, especialmente para mí, pero con mayor razón para ti, tanto en la carne como en el Señor.

Así que, si me tienes por compañero, recíbele como a mí mismo.

Si en algo te hizo daño, o te debe, ponlo a mi cuenta.

Yo, Pablo, lo escribo con mi propia mano: Yo lo pagaré; por no decirte que también tú mismo te me debes a mí.

Sí, hermano, yo quisiera tener este beneficio de ti en el Señor: ¡Conforta mi corazón en el Señor!

Habiendo confiado en tu obediencia, te escribo sabiendo que harás aun más de lo que digo.

A la vez, prepárame también alojamiento, pues espero que mediante vuestras oraciones yo os sea concedido.

Poner en mi Poner en mi Facebookacebook


Salutaciones y bendición final

Biblia cristiana > Nuevo Testamento > Epístolas > Epístola de San Pablo a Filemón > Salutaciones y bendición final (57:1:23 - 57:1:25)

Te saludan Epafras, mi compañero de prisiones por Cristo Jesús,

y mis colaboradores Marcos, Aristarco, Demas y Lucas.

La gracia del Señor Jesucristo sea con vuestro espíritu.

Poner en mi Poner en mi Facebookacebook