Aceite para las lámparas

Antiguo Testamento > Pentateuco > Éxodo > Aceite para las lámparas (2:27:20 - 2:28:20)

“Tú mandarás a los hijos de Israel que te traigan aceite de olivas claro y puro para la iluminación, a fin de hacer arder continuamente las lámparas.

Aarón y sus hijos las dispondrán delante de Jehovah, en el tabernáculo de reunión, fuera del velo que está delante del testimonio, desde el anochecer hasta el amanecer. Este es un estatuto perpetuo de los hijos de Israel, a través de sus generaciones.

“Harás que se acerque a ti, de entre los hijos de Israel, tu hermano Aarón y sus hijos con él, para que Aarón y sus hijos Nadab, Abihú, Eleazar e Itamar me sirvan como sacerdotes.

Harás vestiduras sagradas para tu hermano Aarón, que le den gloria y esplendor.

Tú hablarás a todos los sabios de corazón, a quienes he llenado de espíritu de sabiduría, y ellos harán las vestiduras de Aarón, para consagrarlo a fin de que me sirva como sacerdote.

Las vestiduras que serán confeccionadas son las siguientes: el pectoral, el efod, la túnica, el vestido a cuadros, el turbante y el cinturón. Harán las vestiduras sagradas para tu hermano Aarón y para sus hijos, a fin de que me sirvan como sacerdotes.

“Tomarán oro, material azul, púrpura, carmesí y lino;

y harán el efod de oro, de material azul, de púrpura, de carmesí y de lino torcido, obra de fina artesanía.

Tendrá dos hombreras que se junten a sus dos extremos, para poderse unir.

Su ceñidor para ajustar el efod, que estará sobre éste, será de su misma hechura y de los mismos materiales: oro, azul, púrpura, carmesí y lino torcido.

Tomarás dos piedras de ónice y grabarás en ellas los nombres de los hijos de Israel:

seis de sus nombres en una piedra y los nombres de los seis restantes en la otra piedra, conforme al orden de su nacimiento.

Por mano de grabador en piedra y con grabadura de sello, harás grabar aquellas dos piedras con los nombres de los hijos de Israel, y les harás engastes de oro alrededor.

Y pondrás aquellas piedras sobre las hombreras del efod, como piedras memoriales para los hijos de Israel. Aarón llevará sus nombres delante de Jehovah, sobre sus dos hombreras, como memorial.

Harás engastes de oro,

y dos cadenillas de oro puro, trenzadas como cordón, y fijarás en los engastes las cadenillas trenzadas como cordón.

“Harás el pectoral del juicio, obra de fina artesanía; lo harás como la hechura del efod: de oro, de material azul, de púrpura, de carmesí y de lino torcido.

Será cuadrado y plegado; será de un palmo de largo y de un palmo de ancho.

Lo llenarás con los engastes de piedras, con cuatro hileras de piedras: La primera hilera tendrá un rubí, un topacio y un berilo.

La segunda hilera tendrá una turquesa, un zafiro y un diamante.

La tercera hilera tendrá un jacinto, un ágata y una amatista.

La cuarta hilera tendrá un crisólito, un ónice y un jaspe. Estas piedras estarán montadas en engastes de oro.



Las vestiduras de los sacerdotes

Antiguo Testamento > Pentateuco > Éxodo > Las vestiduras de los sacerdotes (2:28:21 - 2:28:43)

Las piedras corresponderán a los nombres de los hijos de Israel; serán doce como sus nombres. Corresponderán a las doce tribus, como grabaduras de sello, cada una con su nombre.

“Harás sobre el pectoral cadenillas trenzadas como cordón, de oro puro.

Harás también sobre el pectoral dos anillos de oro, los cuales pondrás en los dos extremos del pectoral.

Meterás los dos cordones de oro en los dos anillos, en los extremos del pectoral.

Los dos extremos de ambos cordones fijarás sobre los dos engastes, y los fijarás a las hombreras del efod en su parte delantera.

“Harás también otros dos anillos de oro, los que pondrás en los dos extremos del pectoral, en el borde que está al lado interior del efod.

Harás también otros dos anillos de oro y los fijarás en la parte inferior de las dos hombreras del efod, en su parte delantera, frente a su unión sobre el ceñidor del efod.

Así atarán el pectoral por sus anillos a los anillos del efod con un cordón azul, para que esté sobre el ceñidor del efod y para que el pectoral no se desprenda del efod.

Y cuando Aarón entre en el santuario, llevará los nombres de los hijos de Israel en el pectoral del juicio sobre su corazón, para memorial continuo delante de Jehovah.

“Y pondrás el Urim y el Tumim en el pectoral del juicio, para que estén sobre el corazón de Aarón cuando entre a la presencia de Jehovah. Así llevará continuamente Aarón el juicio de los hijos de Israel sobre su corazón, en presencia de Jehovah.

“Harás la túnica del efod toda de material azul.

En medio de ella, en la parte superior, habrá una abertura que tendrá un borde alrededor. Será obra de tejedor, como la abertura de una coraza de cuero, para que no se rompa.

En sus bordes inferiores harás granadas de material azul, de púrpura y de carmesí; y entre ellas y alrededor de sus bordes harás campanillas de oro:

campanilla de oro y granada, luego campanilla de oro y granada, alrededor de los bordes de la túnica.

Aarón las llevará cuando ministre. Su sonido se oirá cuando entre en el santuario delante de Jehovah, y cuando salga, para que no muera.

“Harás de oro puro una lámina en forma de flor, y grabarás en ella con grabadura de sello: Consagrado a Jehovah.

La colocarás sobre un cordón azul, y estará sobre el turbante; estará en la parte delantera del turbante.

Estará sobre la frente de Aarón, y Aarón cargará con la culpa relacionada con las cosas sagradas que los hijos de Israel hayan consagrado, todos sus obsequios sagrados. Estará continuamente sobre su frente para que hallen gracia delante de Jehovah.

“Tejerás a cuadros un vestido de lino y harás un turbante de lino. Harás también un cinturón, obra de bordador.

También harás vestidos y cinturones para los hijos de Aarón, y les harás turbantes para gloria y esplendor.

Con ellos vestirás a tu hermano Aarón, y con él a sus hijos. Los ungirás, los investirás y los consagrarás para que me sirvan como sacerdotes.

“También les harás pantalones de lino para cubrir su desnudez desde la cintura hasta los muslos.

Aarón y sus hijos estarán vestidos con ellos cuando entren en el tabernáculo de reunión, o cuando se acerquen al altar para servir en el santuario; no sea que carguen con la culpa y mueran. Este es un estatuto perpetuo para él y para sus descendientes después de él.



Consagración de Aarón y de sus hijos

Antiguo Testamento > Pentateuco > Éxodo > Consagración de Aarón y de sus hijos (2:29:1 - 2:29:37)

“Esto es lo que harás para consagrarlos, para que me sirvan como sacerdotes: Toma un novillo, dos carneros, sin defecto;

panes sin levadura, tortas sin levadura amasadas con aceite y galletas sin levadura untadas con aceite. Harás estas cosas de harina fina de trigo.

Las pondrás en una cesta, y los ofrecerás en la cesta, junto con el novillo y los dos carneros.

Harás que Aarón y sus hijos se acerquen a la entrada del tabernáculo de reunión, y los lavarás con agua.

Tomarás las vestiduras y vestirás a Aarón con el vestido, la túnica del efod, el efod y el pectoral, y lo sujetarás con el ceñidor del efod.

Pondrás el turbante sobre su cabeza, y sobre el turbante pondrás la diadema sagrada.

Luego tomarás el aceite de la unción y lo derramarás sobre su cabeza; así lo ungirás.

Luego harás que se acerquen sus hijos y los vestirás con los vestidos.

Ceñirás los cinturones a Aarón y a sus hijos, y les pondrás los turbantes, y tendrán el sacerdocio por estatuto perpetuo. Así investirás a Aarón y a sus hijos.

“Luego acercarás el novillo delante del tabernáculo de reunión, y Aarón y sus hijos pondrán sus manos sobre la cabeza del novillo.

Degollarás el novillo delante de Jehovah, a la entrada del tabernáculo de reunión.

Tomarás parte de la sangre del novillo y la pondrás con tu dedo sobre los cuernos del altar; y derramarás el resto de la sangre al pie del altar.

Tomarás también todo el sebo que cubre las vísceras, el sebo que está sobre el hígado y los dos riñones con el sebo que los cubre, y lo harás arder sobre el altar.

Pero quemarás en el fuego fuera del campamento la carne, la piel y el estiércol del novillo. Es un sacrificio por el pecado.

“Asimismo, tomarás uno de los carneros, y Aarón y sus hijos pondrán sus manos sobre la cabeza del carnero.

Degollarás el carnero, tomarás su sangre y la rociarás encima y alrededor del altar.

Cortarás el carnero en pedazos, lavarás sus vísceras y sus piernas, y las pondrás con sus pedazos y con su cabeza.

Harás arder todo el carnero sobre el altar. Es holocausto de grato olor a Jehovah, ofrenda quemada a Jehovah.

“Luego tomarás el otro carnero, y Aarón y sus hijos pondrán sus manos sobre la cabeza del carnero.

Degollarás el carnero, y tomarás parte de su sangre y la pondrás sobre el lóbulo de la oreja derecha de Aarón, sobre el lóbulo de la oreja derecha de sus hijos, sobre el dedo pulgar de sus manos derechas y sobre el dedo pulgar de sus pies derechos. Derramarás el resto de la sangre encima y alrededor del altar.

Luego tomarás parte de la sangre que está sobre el altar y del aceite de la unción, y los rociarás sobre Aarón y sus vestiduras, y sobre sus hijos y sus vestiduras. Así serán consagrados Aarón y sus vestiduras, y con él sus hijos y sus vestiduras.

“Luego tomarás el sebo del carnero, la rabadilla, el sebo que cubre las vísceras, el sebo que está sobre el hígado, los dos riñones con el sebo que los cubre y el muslo derecho, porque es el carnero de la investidura.

También tomarás de la cesta de los panes sin levadura que está delante de Jehovah, un pan, una torta de pan amasada con aceite y una galleta.

Pondrás todas estas cosas en las manos de Aarón y en las manos de sus hijos, y las mecerás como ofrenda mecida delante de Jehovah.

Después las tomarás de sus manos y las harás arder en el altar, sobre el holocausto, como grato olor delante de Jehovah. Es una ofrenda quemada a Jehovah.

“Entonces tomarás el pecho del carnero de la investidura de Aarón, y lo mecerás como ofrenda mecida delante de Jehovah. Esta será tu porción.

Apartarás el pecho de la ofrenda mecida y el muslo de la ofrenda alzada, lo que fue mecido y lo que fue alzado del carnero de la investidura, de lo que era para Aarón y para sus hijos.

Esto será para Aarón y para sus hijos de parte de los hijos de Israel, por estatuto perpetuo, porque es ofrenda alzada. Será una ofrenda de parte de los hijos de Israel, de sus sacrificios de paz como ofrenda alzada para Jehovah.

“Las vestiduras sagradas de Aarón serán para sus hijos después de él, para que con ellas sean ungidos y para que con ellas sean investidos.

El hijo suyo que sea sacerdote en su lugar y que entre al tabernáculo de reunión para servir en el santuario, las vestirá durante siete días.

“Tomarás el carnero de la investidura y cocerás su carne en un lugar santo.

Aarón y sus hijos comerán la carne del carnero y el pan que está en la cesta, a la entrada del tabernáculo de reunión.

Ellos comerán aquellas cosas con las cuales se hizo expiación para investirlos y consagrarlos; pero ningún extraño comerá de ellas, porque son sagradas.

Si sobra algo de la carne de la investidura y del pan hasta la mañana, quemarás al fuego lo que haya sobrado. No se comerá, porque es cosa sagrada.

“Así harás a Aarón y a sus hijos, conforme a todas las cosas que yo te he mandado. Durante siete días los investirás.

Y cada día ofrecerás un toro como sacrificio por el pecado, para hacer expiación. Purificarás el altar al hacer expiación por él, y lo ungirás para santificarlo.

Durante siete días expiarás el altar y lo santificarás; así será un altar santísimo. Todo lo que toque al altar será santificado.



Las ofrendas diarias

Antiguo Testamento > Pentateuco > Éxodo > Las ofrendas diarias (2:29:38 - 2:29:46)

“Esto es lo que ofrecerás sobre el altar cada día, continuamente: dos corderos de un año.

Ofrecerás uno de los corderos al amanecer, y el otro cordero lo ofrecerás al atardecer.

Además, con cada cordero ofrecerás la décima parte de un efa de harina fina, mezclada con la cuarta parte de un hin de aceite puro de olivas. La libación será de la cuarta parte de un hin de vino.

“Ofrecerás el otro cordero al atardecer. Con él presentarás una ofrenda vegetal como la de la mañana, y del mismo modo su libación, como grato olor. Es una ofrenda quemada a Jehovah.

“Esto será, a través de vuestras generaciones, el holocausto continuo delante de Jehovah, a la entrada del tabernáculo de reunión, donde me encontraré contigo para hablarte allí.

También me encontraré allí con los hijos de Israel, y el lugar será santificado por mi gloria.

Santificaré el tabernáculo de reunión y el altar. Asimismo, santificaré a Aarón y a sus hijos para que me sirvan como sacerdotes.

Yo habitaré en medio de los hijos de Israel, y seré su Dios.

Y conocerán que yo soy Jehovah su Dios, que los saqué de la tierra de Egipto para habitar en medio de ellos. Yo, Jehovah, su Dios.



El altar del incienso

Antiguo Testamento > Pentateuco > Éxodo > El altar del incienso (2:30:1 - 2:30:10)

“Harás asimismo un altar para quemar incienso. Lo harás de madera de acacia.

Será cuadrado, de un codo de largo, de un codo de ancho y de dos codos de alto. Sus cuernos serán hechos de la misma pieza.

Lo recubrirás de oro puro, tanto su cubierta como sus paredes alrededor y sus cuernos. Le harás alrededor una moldura de oro.

Le harás también dos aros de oro debajo de su moldura en sus dos costados, en sus dos lados, donde se colocarán las varas con que será transportado.

Harás las varas de madera de acacia y las recubrirás de oro.

“Pondrás el altar delante del velo que está junto al arca del testimonio y delante del propiciatorio que está sobre el testimonio, donde yo me encontraré contigo.

Aarón quemará incienso aromático sobre él; lo quemará cada mañana cuando prepare las lámparas.

Cuando encienda las lámparas al anochecer, también quemará incienso delante de Jehovah, continuamente, a través de vuestras generaciones.

No ofreceréis sobre el altar incienso extraño, ni holocausto, ni ofrenda vegetal. Tampoco derramaréis libación sobre él.

Una vez al año Aarón hará expiación sobre los cuernos del altar. Con la sangre de la víctima para la expiación por el pecado, hará expiación sobre él, una vez al año, a través de vuestras generaciones. Será muy sagrado a Jehovah.”



El dinero del rescate

Antiguo Testamento > Pentateuco > Éxodo > El dinero del rescate (2:30:11 - 2:30:21)

Jehovah habló a Moisés diciendo:

“Cuando hagáis el censo para obtener el número de los hijos de Israel, según los que sean contados de ellos, cada uno dará a Jehovah el rescate por su persona. Así no habrá mortandad entre ellos, cuando hayan sido contados.

Esto dará todo el que sea contado: medio siclo conforme al siclo del santuario. El siclo tiene 20 geras. La mitad de un siclo será la ofrenda alzada para Jehovah.

Cada uno que sea contado, de veinte años para arriba, dará esta ofrenda alzada para Jehovah.

Al entregar la ofrenda alzada para Jehovah a fin de hacer expiación por vuestras personas, el rico no dará más, ni el pobre dará menos del medio siclo.

Tomarás de los hijos de Israel el dinero de las expiaciones y lo darás para el servicio del tabernáculo de reunión. Ello será un memorial a los hijos de Israel, delante de Jehovah, para hacer expiación por vuestras personas.”

Jehovah también habló a Moisés diciendo:

“También harás una fuente de bronce para lavarse, con su base también de bronce. La pondrás entre el tabernáculo de reunión y el altar, y pondrás en ella agua.

Aarón y sus hijos se lavarán en ella sus manos y sus pies.

Cuando entren en el tabernáculo de reunión, se lavarán con agua, para que no mueran. Cuando se acerquen al altar para servir y presentar la ofrenda quemada a Jehovah,

también se lavarán las manos y los pies, para que no mueran. Esto será un estatuto perpetuo, tanto para él como para sus descendientes, a través de sus generaciones.”



El aceite de la unción, y el incienso

Antiguo Testamento > Pentateuco > Éxodo > El aceite de la unción, y el incienso (2:30:22 - 2:30:38)

Jehovah también habló a Moisés diciendo:

“Toma especias aromáticas: de mirra granulada de primera, 500 siclos; de canela aromática, la mitad, es decir, 250; de cálamo aromático, 250;

de casia, 500, según el siclo del santuario; y un hin de aceite de oliva.

Con esto prepararás el aceite de la santa unción. Será un ungüento combinado, obra de perfumador, el cual será el aceite de la santa unción.

Con él ungirás el tabernáculo de reunión y el arca del testimonio,

la mesa con todos sus utensilios, el candelabro con sus utensilios, el altar del incienso,

el altar del holocausto con todos sus utensilios y la fuente con su base.

Así los consagrarás, y serán cosas muy sagradas. Todo lo que los toque será santificado.

“También ungirás a Aarón y a sus hijos, y los consagrarás, para que me sirvan como sacerdotes.

Y hablarás a los hijos de Israel, diciendo: Este será mi aceite de la santa unción a través de todas vuestras generaciones.

No será vertido sobre el cuerpo de ningún hombre, ni haréis una composición similar. Sagrado es, y sagrado será para vosotros.

Cualquiera que prepare un ungüento similar y cualquiera que ponga de él sobre una persona extraña será excluido de su pueblo.”

Jehovah dijo también a Moisés: “Toma especias: estacte, uña aromática, gálbano e incienso puro; igual peso de cada cosa.

Haz con ello el incienso aromático, obra de perfumador, salado, puro y santo.

Molerás una parte de él muy fina y la pondrás delante del testimonio, en el tabernáculo de reunión, donde yo me encontraré contigo. Será para vosotros cosa muy sagrada.

No os haréis incienso de una composición similar. Te será cosa sagrada para Jehovah;

cualquiera que haga una composición similar para olerla será excluido de su pueblo.”



Llamamiento de Bezaleel y de Aholiab

Antiguo Testamento > Pentateuco > Éxodo > Llamamiento de Bezaleel y de Aholiab (2:31:1 - 2:31:11)

Jehovah habló a Moisés diciendo:

“Mira, yo he llamado por nombre a Bezaleel hijo de Uri, hijo de Hur, de la tribu de Judá,

y lo he llenado del Espíritu de Dios, con sabiduría, entendimiento, conocimiento y toda habilidad de artesano,

para hacer diseños artísticos y para trabajar en oro, plata y bronce;

en el tallado de piedras para engastar, en el tallado de madera y para realizar toda clase de labor.

“He aquí, yo he escogido con él a Oholiab hijo de Ajisamac, de la tribu de Dan. También he puesto sabiduría en el corazón de toda persona sabia de corazón, para que realicen todo lo que te he mandado:

el tabernáculo de reunión, el arca del testimonio y el propiciatorio que está sobre ella. También todos los utensilios del tabernáculo:

la mesa y sus utensilios, el candelabro de oro puro y todos sus utensilios, el altar del incienso,

el altar del holocausto y todos sus utensilios, la fuente y su base,

las vestiduras de material tejido, las vestiduras sagradas para el sacerdote Aarón, las vestiduras de sus hijos, para servir como sacerdotes,

el aceite de la unción y el incienso aromático para el santuario. Lo harán conforme a todo lo que te he mandado.”



El día de reposo como señal

Antiguo Testamento > Pentateuco > Éxodo > El día de reposo como señal (2:31:12 - 2:31:17)

Jehovah habló además a Moisés diciendo:

“Tú hablarás a los hijos de Israel y les dirás: Ciertamente guardaréis mis sábados, porque esto es una señal entre yo y vosotros a través de vuestras generaciones, para que sepáis que yo soy Jehovah, el que os santifico.

Guardaréis el sábado, porque es sagrado para vosotros; el que lo profane morirá irremisiblemente. Cualquiera que haga algún trabajo en él será excluido de en medio de su pueblo.

Seis días se trabajará, pero el séptimo día será sábado de reposo consagrado a Jehovah. Cualquiera que haga algún trabajo en el día del sábado morirá irremisiblemente.

“Los hijos de Israel guardarán el sábado, celebrándolo como pacto perpetuo a través de sus generaciones.

Será señal para siempre entre yo y los hijos de Israel. Porque en seis días Jehovah hizo los cielos y la tierra, y en el séptimo día cesó y reposó.”



El becerro de oro

Antiguo Testamento > Pentateuco > Éxodo > El becerro de oro (2:31:18 - 2:32:35)

Y cuando acabó de hablar con él en el monte Sinaí, dio a Moisés dos tablas del testimonio, tablas de piedra escritas con el dedo de Dios.

Al ver el pueblo que Moisés tardaba en descender del monte, ellos se congregaron ante Aarón y le dijeron: —Levántate, haz para nosotros dioses que vayan delante de nosotros; porque a este Moisés, el hombre que nos sacó de la tierra de Egipto, no sabemos qué le haya acontecido.

Aarón les respondió: —Quitad los aretes de oro que están en las orejas de vuestras mujeres, de vuestros hijos y de vuestras hijas, y traédmelos.

Entonces todos los del pueblo se quitaron los aretes de oro que tenían en sus orejas, y los trajeron a Aarón.

El los recibió de sus manos e hizo un becerro de fundición, modelado a buril. Entonces dijeron: —¡Israel, éste es tu dios que te sacó de la tierra de Egipto!

Al ver esto, Aarón edificó un altar delante del becerro y pregonó diciendo: —¡Mañana habrá fiesta para Jehovah!

Al día siguiente madrugaron, ofrecieron holocaustos y trajeron sacrificios de paz. Luego el pueblo se sentó a comer y a beber, y se levantó para divertirse.

Entonces Jehovah dijo a Moisés: —Anda, desciende, porque tu pueblo que sacaste de la tierra de Egipto se ha corrompido.

Se han apartado rápidamente del camino que yo les mandé. Se han hecho un becerro de fundición, lo han adorado, le han ofrecido sacrificios y han dicho: “¡Israel, éste es tu dios que te sacó de la tierra de Egipto!”

—Le dijo, además, a Moisés—: Yo he visto a este pueblo, y he aquí que es un pueblo de dura cerviz.

Ahora pues, deja que se encienda mi furor contra ellos y los consuma, pero yo haré de ti una gran nación.

Entonces Moisés imploró el favor de Jehovah su Dios, diciendo: —Oh Jehovah, ¿por qué se ha de encender tu furor contra tu pueblo que sacaste de la tierra de Egipto con gran fuerza y con mano poderosa?

¿Por qué han de hablar los egipcios diciendo: “Los sacó por maldad, para matarlos sobre los montes y para exterminarlos sobre la faz de la tierra”? Desiste del ardor de tu ira y cambia de parecer en cuanto a hacer mal a tu pueblo.

Acuérdate de Abraham, de Isaac y de Israel tus siervos, a quienes juraste por ti mismo y les dijiste: “Yo multiplicaré vuestra descendencia como las estrellas del cielo, y daré a vuestra descendencia toda esta tierra de la cual he hablado. Y ellos la tomarán como posesión para siempre.”

Entonces Jehovah cambió de parecer en cuanto al mal que dijo que haría a su pueblo.

Entonces Moisés se volvió y descendió del monte trayendo en sus manos las dos tablas del testimonio, tablas escritas por ambos lados; por uno y otro lado estaban escritas.

Las tablas eran obra de Dios, y la escritura era escritura de Dios, grabada sobre las tablas.

Al oír Josué el estruendo del pueblo que gritaba, dijo a Moisés: —¡Estruendo de batalla hay en el campamento!

Pero Moisés respondió: —No es estruendo de victoria ni estruendo de derrota. Yo escucho estruendo de cantares.

Aconteció que cuando llegó al campamento y vio el becerro y las danzas, la ira de Moisés se encendió, y arrojó las tablas de sus manos y las rompió al pie del monte.

Y tomó el becerro que habían hecho y lo quemó en el fuego. Luego lo molió hasta reducirlo a polvo, lo esparció sobre el agua, y lo hizo beber a los hijos de Israel.

Y Moisés dijo a Aarón: —¿Qué te ha hecho este pueblo, para que hayas traído sobre él un pecado tan grande?

Y Aarón respondió: —No se encienda la ira de mi señor. Tú conoces al pueblo, que es inclinado al mal.

Ellos me dijeron: “Haz para nosotros dioses que vayan delante de nosotros; porque a este Moisés, el hombre que nos sacó de la tierra de Egipto, no sabemos qué le haya acontecido.”

Y yo les respondí: “Los que tengan oro, que se lo quiten.” Ellos me lo dieron, y lo arrojé al fuego; y salió este becerro.

Al ver que el pueblo se había desenfrenado, pues Aarón les había permitido el desenfreno, de modo que llegaron a ser una vergüenza entre sus enemigos, Moisés

se puso de pie a la entrada del campamento y dijo: —¡Quien esté de parte de Jehovah únase conmigo! Y se unieron con él todos los hijos de Leví.

Y él les dijo: —Así ha dicho Jehovah, el Dios de Israel: “¡Cíñase cada uno su espada, y pasad y volved, de entrada a entrada del campamento! ¡Matad cada uno a su hermano, a su amigo y a su pariente!”

Entonces los hijos de Leví hicieron conforme al dicho de Moisés, y aquel día cayeron del pueblo como

hombres.

Entonces Moisés dijo: —Hoy os habéis investido a vosotros mismos para Jehovah, cada uno a costa de su hijo o de su hermano, para que él os dé hoy bendición.

Al día siguiente Moisés dijo al pueblo: —Vosotros habéis cometido un gran pecado. Pero yo subiré ahora hacia Jehovah; quizás yo pueda hacer expiación por vuestro pecado.

Moisés regresó a Jehovah y le dijo: —¡Ay! Este pueblo ha cometido un gran pecado al haberse hecho dioses de oro.

Pero ahora perdona su pecado; y si no, por favor, bórrame de tu libro que has escrito.

Jehovah respondió a Moisés: —¡Al que ha pecado contra mí, a ése lo borraré de mi libro!

Vuelve, pues; conduce a este pueblo al lugar que te he dicho; he aquí que mi ángel irá delante de ti. Pero en el día del castigo yo les castigaré por su pecado.

Y Jehovah hirió al pueblo con una plaga por lo que habían hecho con el becerro que Aarón formó.