El santuario único
Deuteronomio 12:1 – Deuteronomio 12:28 «Estas son las leyes y los decretos que cuidaréis de poner por obra en la tierra que Jehovah, Dios de vuestros padres, os ha dado, para que tengáis posesión de ella todos los días que…
Deuteronomio 12:1 – Deuteronomio 12:28 «Estas son las leyes y los decretos que cuidaréis de poner por obra en la tierra que Jehovah, Dios de vuestros padres, os ha dado, para que tengáis posesión de ella todos los días que…
Deuteronomio 14:3 – Deuteronomio 14:21 «No comeréis ninguna cosa abominable. Estos son los animales que podéis comer: la vaca, la oveja, la cabra, el venado, la gacela, el corzo, la cabra montés, el íbice, el antílope y la gamuza. Podréis…
Deuteronomio 15:19 – Deuteronomio 15:23 «Consagrarás a Jehovah tu Dios todo primerizo macho que nazca de tus vacas y de tus ovejas. No trabajarás con el primerizo de tus vacas, ni esquilarás el primerizo de tus ovejas. Delante de Jehovah…
Primer Libro de Reyes 3:16 – Primer Libro de Reyes 4:34 Por aquel entonces dos prostitutas vinieron al rey y se pusieron de pie delante de él. Una de ellas dijo: —¡Ay, señor mío! Esta mujer y yo habitábamos en…
Primer Libro de Crónicas 12:1 – Primer Libro de Crónicas 12:40 Estos son los que fueron hasta David en Siclag, cuando él estaba exiliado por causa de Saúl hijo de Quis. Ellos estaban entre los valientes que le ayudaron en…

Job 38:1 – Job 40:5 Entonces Jehovah respondió a Job desde un torbellino y dijo: —¿Quién es ese que oscurece el consejo con palabras sin conocimiento? Cíñete, pues, los lomos como un hombre; yo te preguntaré, y tú me lo…
Proverbios 5:1 – Proverbios 5:23 Hijo mío, pon atención a mi sabiduría, y a mi entendimiento inclina tu oído; para que guardes la sana iniciativa, y tus labios conserven el conocimiento. Los labios de la mujer extraña gotean miel, y…
Cantares 1:9 – Cantares 2:17 A mi yegua, entre los carros del faraón, te he comparado, oh amada mía. ¡Qué bellas son tus mejillas entre tus aretes, y tu cuello entre los collares! Te haremos aretes de oro con engastes…
Cantares 3:1 – Cantares 3:5 De noche, sobre mi cama, buscaba al que ama mi alma. Lo busqué, pero no lo hallé. Pensé: «Me levantaré e iré por la ciudad, por las calles y las plazas, buscando al que ama…
Cantares 4:1 – Cantares 5:1 ¡Qué bella eres, oh amada mía! ¡Que bella eres! Tus ojos son como de palomas, mirando a través de tu velo. Tus cabellos son como manada de cabritos que se deslizan por las laderas de…