Lamento sobre Samaria y Jerusalén
Miqueas 1:1 – Miqueas 1:16 La palabra de Jehovah que vino a Miqueas de Moréset en los días de Jotam, Acaz y Ezequías, reyes de Judá, sobre lo que vio acerca de Samaria y de Jerusalén. ¡Oíd, pueblos todos! ¡Atiende,…
Miqueas 1:1 – Miqueas 1:16 La palabra de Jehovah que vino a Miqueas de Moréset en los días de Jotam, Acaz y Ezequías, reyes de Judá, sobre lo que vio acerca de Samaria y de Jerusalén. ¡Oíd, pueblos todos! ¡Atiende,…
Miqueas 2:1 – Miqueas 2:13 ¡Ay de los que en sus camas planean iniquidad y traman el mal! Con la luz de la mañana lo realizan, porque tienen en su mano el poder. Codician los campos y los roban; codician…
Miqueas 3:1 – Miqueas 3:12 Dije: ¡Escuchad, por favor, oh jefes de Jacob y magistrados de la casa de Israel! ¿Acaso no os corresponde a vosotros conocer el derecho? Pero vosotros aborrecéis lo bueno y amáis lo malo. Les arrancáis…
Miqueas 4:1 – Miqueas 4:5 Acontecerá en los últimos días que el monte de la casa de Jehovah será establecido como cabeza de los montes, y será elevado más que las colinas; y correrán a él los pueblos. Muchas naciones…
Nahúm 1:1 – Nahúm 1:14 La profecía acerca de Nínive. Libro de la visión de Nahúm, de Elcós. ¡Dios celoso y vengador es Jehovah! Vengador es Jehovah, y está indignado. Jehovah se venga de sus adversarios y guarda su enojo…
Nahúm 1:15 – Nahúm 2:12 ¡He aquí sobre los montes los pies del que trae buenas nuevas, del que anuncia la paz! ¡Celebra, oh Judá, tus fiestas; cumple tus votos, porque nunca más volverá a pasar sobre ti aquel inicuo,…
Nahúm 2:13 – Nahúm 3:19 «He aquí que yo estoy contra ti, dice Jehovah de los Ejércitos. Encenderé y reduciré a humo tus carros, y la espada devorará a tus leoncillos. Raeré tu presa de la tierra, y nunca más…
Habacuc 1:5 – Habacuc 1:11 —Observad entre las naciones y mirad. Quedaos asombrados y atónitos, porque yo haré en vuestros días algo que aun si se os contase, no lo creeríais. He aquí que levanto a los caldeos, pueblo furioso…
Habacuc 1:12 – Habacuc 1:17 —¿Acaso no eres tú desde el principio, oh Jehovah, Dios mío y Santo mío? ¡No moriremos! Oh Jehovah, para juicio pusiste a los caldeos; tú, oh Roca, los has establecido para castigar. Eres demasiado limpio…
Habacuc 2:1 – Habacuc 2:5 En mi guardia estaré de pie y sobre la fortaleza estaré firme. Vigilaré para ver qué dirá y qué tiene que responder a mi queja. Entonces Jehovah me respondió diciendo: —Escribe la visión y grábala…