
Todo tiene su tiempo
Eclesiastés 3:1 – Eclesiastés 3:15 Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora: Tiempo de nacer y tiempo de morir; tiempo de plantar y tiempo de arrancar lo plantado; tiempo de matar…

Eclesiastés 3:1 – Eclesiastés 3:15 Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora: Tiempo de nacer y tiempo de morir; tiempo de plantar y tiempo de arrancar lo plantado; tiempo de matar…
Eclesiastés 3:16 – Eclesiastés 4:16 Además, he visto debajo del sol que en el lugar del derecho allí está la impiedad, y que en el lugar de la justicia allí está la impiedad. Y yo dije en mi corazón: «Tanto…
Eclesiastés 5:1 – Eclesiastés 5:7 Cuando vayas a la casa de Dios, guarda tu pie. Acércate más para oír que para ofrecer el sacrificio de los necios, que no saben que hacen mal. No te precipites con tu boca, ni…
Eclesiastés 5:8 – Eclesiastés 6:12 Si observas en una provincia la opresión de los pobres y la privación del derecho y la justicia, no te asombres por ello. Porque al alto lo vigila uno más alto, y hay alguien aun…
Eclesiastés 8:10 – Eclesiastés 9:18 Asimismo, he observado esto: que los impíos, que antes entraban y salían del lugar santo, son sepultados y reciben elogios en la ciudad donde así hicieron. Esto también es vanidad. Cuando la sentencia contra la…
Cantares 1:9 – Cantares 2:17 A mi yegua, entre los carros del faraón, te he comparado, oh amada mía. ¡Qué bellas son tus mejillas entre tus aretes, y tu cuello entre los collares! Te haremos aretes de oro con engastes…
Cantares 3:1 – Cantares 3:5 De noche, sobre mi cama, buscaba al que ama mi alma. Lo busqué, pero no lo hallé. Pensé: «Me levantaré e iré por la ciudad, por las calles y las plazas, buscando al que ama…
Cantares 3:6 – Cantares 3:11 ¿Quién es aquella que viene del desierto como columna de humo, perfumada con mirra, incienso y todo polvo de mercader? ¡Mirad! Es la litera de Salomón. Sesenta valientes la rodean, de los más fuertes de…
Cantares 5:2 – Cantares 5:8 Yo dormía, pero mi corazón estaba despierto, y oí a mi amado que tocaba a la puerta y llamaba: «Abreme, hermana mía, amada mía, paloma mía, perfecta mía; porque mi cabeza está llena de rocío…
Cantares 5:9 – Cantares 5:16 ¿Qué tiene tu amado que no tenga cualquier otro amado, oh la más hermosa de todas las mujeres? ¿Qué tiene tu amado más que cualquier otro amado, para que nos hagas jurar así? Mi amado…