Versículos de la Bíblia del día

Mobiliario del tabernáculo


Biblia cristiana > Antiguo Testamento > Pentateuco > Éxodo > Mobiliario del tabernáculo (2:37:1 - 2:38:8)

Bezaleel hizo también el arca de madera de acacia. Era de dos codos y medio de largo, de un codo y medio de ancho y de un codo y medio de alto.

La recubrió de oro puro por dentro y por fuera, y le hizo una moldura de oro alrededor.

Le hizo, además, cuatro aros de oro fundido para sus cuatro patas: dos aros a un lado de ella, y dos aros al otro lado.

También hizo las varas de madera de acacia y las recubrió de oro.

Y metió las varas por los aros a los lados del arca, para llevar el arca.

Hizo también el propiciatorio de oro puro. Era de dos codos y medio de largo y de un codo y medio de ancho.

También hizo los dos querubines; de oro modelado a martillo los hizo en los dos extremos del propiciatorio.

Un querubín estaba en un extremo, y el otro querubín en el otro extremo. De una sola pieza con el propiciatorio hizo los querubines en sus dos extremos.

Los querubines extendían las alas por encima, cubriendo con sus alas el propiciatorio. Sus caras estaban una frente a la otra; las caras de los querubines estaban mirando hacia el propiciatorio.

Hizo también la mesa de madera de acacia. Era de dos codos de largo, de un codo de ancho y de un codo y medio de alto.

La recubrió de oro puro y le hizo una moldura de oro alrededor.

Le hizo también un marco alrededor, de un palmo menor de ancho, y al marco le hizo una moldura de oro alrededor.

Le hizo cuatro aros de oro fundido y los puso en las cuatro esquinas que corresponden a sus cuatro patas.

Próximos al marco estaban los aros donde se colocaban las varas para llevar la mesa.

Hizo también las varas de madera de acacia, para llevar la mesa, y las recubrió de oro.

También hizo de oro puro los utensilios que habrían de estar sobre la mesa: sus platos, sus cucharas, sus tazones y sus vasijas para hacer la libación.

Hizo también el candelabro de oro puro modelado a martillo. El candelabro con su base, su tallo, sus cálices, sus botones y sus flores era de una sola pieza.

Seis brazos salían de sus lados: tres brazos del candelabro de un lado, y tres brazos del candelabro del otro lado.

En un brazo había tres cálices en forma de botón y flor de almendro, y en su otro brazo había tres cálices en forma de botón y flor de almendro; así en los seis brazos que salían del candelabro.

En el tallo del candelabro había cuatro cálices en forma de flor de almendro, con sus botones y sus flores.

Había un botón debajo de dos brazos del mismo, otro botón debajo de otros dos brazos del mismo, y otro botón debajo de los otros dos brazos del mismo; así con los seis brazos que salían de él.

Sus botones y sus brazos eran de una sola pieza con él; todo era una pieza de oro puro modelado a martillo.

Hizo también de oro puro sus siete lámparas, sus despabiladeras y sus platillos.

Hizo el candelabro y todos sus accesorios de un talento de oro puro.

Hizo también de madera de acacia el altar del incienso. Era cuadrado, de un codo de largo, de un codo de ancho y de dos codos de alto. Sus cuernos estaban hechos de la misma pieza.

Lo recubrió de oro puro, tanto su cubierta como sus paredes alrededor y sus cuernos. Le hizo alrededor una moldura de oro.

También hizo dos aros de oro debajo de su moldura en sus dos costados, en sus dos lados, donde se colocaban las varas con que sería transportado.

Hizo las varas de madera de acacia y las recubrió de oro.

Hizo también el aceite de la santa unción y el incienso aromático puro, obra de perfumador.

Hizo también el altar del holocausto de madera de acacia. Era cuadrado, de 5 codos de largo, de 5 codos de ancho y de 3 codos de alto.

Le hizo cuernos en sus cuatro esquinas; los cuernos eran de una misma pieza. Y los recubrió de bronce.

También hizo todos los utensilios del altar: bandejas, palas, tazones para la aspersión, tenedores y baldes. Hizo de bronce todos sus utensilios.

También hizo para el altar la rejilla de bronce, en forma de red, que puso por debajo del borde del altar, hasta la mitad del altar.

También hizo de bronce fundido cuatro aros en los cuatro extremos de la rejilla de bronce, donde se colocaban las varas.

Hizo también las varas de madera de acacia y las recubrió de bronce.

Metió las varas por los aros de los lados del altar, para transportarlo con ellas. El altar era hueco, hecho de tablas.

Hizo también la fuente de bronce con su base de bronce, de los espejos de las mujeres que prestaban servicio a la entrada del tabernáculo de reunión.




La creación

Se hizo la luz 1
Enviado por TuBiblia

Biblia cristiana > Antiguo Testamento > Pentateuco > Génesis > La creación (1:1:1 - 1:2:3)

En el principio creó Dios los cielos y la tierra.

Y la tierra estaba sin orden y vacía. Había tinieblas sobre la faz del océano, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.

Entonces dijo Dios: “Sea la luz,” y fue la luz.

Dios vio que la luz era buena, y separó Dios la luz de las tinieblas.

Dios llamó a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. Y fue la tarde y fue la mañana del primer día.

Entonces dijo Dios: “Haya una bóveda en medio de las aguas, para que separe las aguas de las aguas.”

E hizo Dios la bóveda, y separó las aguas que están debajo de la bóveda, de las aguas que están sobre la bóveda. Y fue así.

Dios llamó a la bóveda Cielos. Y fue la tarde y fue la mañana del segundo día.

Entonces dijo Dios: “Reúnanse las aguas que están debajo del cielo en un solo lugar, de modo que aparezca la parte seca.” Y fue así.

Llamó Dios a la parte seca Tierra, y a la reunión de las aguas llamó Mares; y vio Dios que esto era bueno.

Después dijo Dios: “Produzca la tierra hierba, plantas que den semilla y árboles frutales que den fruto, según su especie, cuya semilla esté en él, sobre la tierra.” Y fue así.

La tierra produjo hierba, plantas que dan semilla según su especie, árboles frutales cuya semilla está en su fruto, según su especie. Y vio Dios que esto era bueno.

Y fue la tarde y fue la mañana del tercer día.

Adan 2
Enviado por TuBiblia

Entonces dijo Dios: “Haya lumbreras en la bóveda del cielo para distinguir el día de la noche, para servir de señales, para las estaciones y para los días y los años.

Así sirvan de lumbreras para que alumbren la tierra desde la bóveda del cielo.” Y fue así.

E hizo Dios las dos grandes lumbreras: la lumbrera mayor para dominar en el día, y la lumbrera menor para dominar en la noche. Hizo también las estrellas.

Dios las puso en la bóveda del cielo para alumbrar sobre la tierra,

para dominar en el día y en la noche, y para separar la luz de las tinieblas. Y vio Dios que esto era bueno.

Y fue la tarde y fue la mañana del cuarto día.

Entonces dijo Dios: “Produzcan las aguas innumerables seres vivientes, y haya aves que vuelen sobre la tierra, en la bóveda del cielo.”

Y creó Dios los grandes animales acuáticos, todos los seres vivientes que se desplazan y que las aguas produjeron, según su especie, y toda ave alada según su especie. Vio Dios que esto era bueno,

y los bendijo Dios diciendo: “Sed fecundos y multiplicaos. Llenad las aguas de los mares; y multiplíquense las aves en la tierra.”

Y fue la tarde y fue la mañana del quinto día.

Entonces dijo Dios: “Produzca la tierra seres vivientes según su especie: ganado, reptiles y animales de la tierra, según su especie.” Y fue así.

Hizo Dios los animales de la tierra según su especie, el ganado según su especie y los reptiles de la tierra según su especie. Y vio Dios que esto era bueno.

Entonces dijo Dios: “Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza, y tenga dominio sobre los peces del mar, las aves del cielo, el ganado, y en toda la tierra, y sobre todo animal que se desplaza sobre la tierra.”

Creó, pues, Dios al hombre a su imagen; a imagen de Dios lo creó; hombre y mujer los creó.

Dios los bendijo y les dijo: “Sed fecundos y multiplicaos. Llenad la tierra; sojuzgadla y tened dominio sobre los peces del mar, las aves del cielo y todos los animales que se desplazan sobre la tierra.”

Dios dijo además: “He aquí que os he dado toda planta que da semilla que está sobre la superficie de toda la tierra, y todo árbol cuyo fruto lleva semilla; ellos os servirán de alimento.

Y a todo animal de la tierra, a toda ave del cielo, y a todo animal que se desplaza sobre la tierra, en que hay vida, toda planta les servirá de alimento.” Y fue así.

Dios vio todo lo que había hecho, y he aquí que era muy bueno. Y fue la tarde y fue la mañana del sexto día.

Así fueron terminados los cielos y la tierra y todos sus ocupantes.

El séptimo día Dios había terminado la obra que hizo, y reposó en el séptimo día de toda la obra que había hecho.

Por eso Dios bendijo y santificó el séptimo día, porque en él reposó de toda su obra de creación que Dios había hecho.




El hombre en el huerto del Edén

El Edén entre el Eufrates y el Tigris 1
Enviado por TuBiblia

Biblia cristiana > Antiguo Testamento > Pentateuco > Génesis > El hombre en el huerto del Edén (1:2:4 - 1:2:25)

Estos son los orígenes de los cielos y de la tierra, cuando fueron creados. Cuando Jehovah Dios hizo la tierra y los cielos,

aún no había en la tierra ningún arbusto del campo, ni había germinado ninguna planta del campo, porque Jehovah Dios no había hecho llover sobre la tierra, ni había hombre para cultivarla.

Pero subía de la tierra un vapor que regaba toda la superficie de la tierra.

Entonces Jehovah Dios formó al hombre del polvo de la tierra. Sopló en su nariz aliento de vida, y el hombre llegó a ser un ser viviente.

Y plantó Jehovah Dios un jardín en Edén, en el oriente, y puso allí al hombre que había formado.

Jehovah Dios hizo brotar de la tierra toda clase de árboles atractivos a la vista y buenos para comer; también en medio del jardín, el árbol de la vida y el árbol del conocimiento del bien y del mal.

Un río salía de Edén para regar el jardín, y de allí se dividía en cuatro brazos.

El nombre del primero era Pisón. Este rodeaba toda la tierra de Havila, donde hay oro.

Y el oro de aquella tierra es bueno. También hay allí ámbar y ónice.

El nombre del segundo río era Guijón. Este rodeaba toda la tierra de Etiopía.

El nombre del tercer río era Tigris, que corre al oriente de Asiria. Y el cuarto río era el Eufrates.

Eva 2
Enviado por TuBiblia

Tomó, pues, Jehovah Dios al hombre y lo puso en el jardín de Edén, para que lo cultivase y lo guardase.

Y Jehovah Dios mandó al hombre diciendo: “Puedes comer de todos los árboles del jardín;

pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no comerás, porque el día que comas de él, ciertamente morirás.”

Dijo además Jehovah Dios: “No es bueno que el hombre esté solo; le haré una ayuda idónea.”

Jehovah Dios, pues, formó de la tierra todos los animales del campo y todas las aves del cielo, y los trajo al hombre para ver cómo los llamaría. Lo que el hombre llamó a los animales, ése es su nombre.

El hombre puso nombres a todo el ganado, a las aves del cielo y a todos los animales del campo. Pero para Adán no halló ayuda que le fuera idónea.

Entonces Jehovah Dios hizo que sobre el hombre cayera un sueño profundo; y mientras dormía, tomó una de sus costillas y cerró la carne en su lugar.

Y de la costilla que Jehovah Dios tomó del hombre, hizo una mujer y la trajo al hombre.

Entonces dijo el hombre: “Ahora, ésta es hueso de mis huesos y carne de mi carne. Esta será llamada Mujer, porque fue tomada del hombre.”

Por tanto, el hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.

Estaban ambos desnudos, el hombre y su mujer, y no se avergonzaban.




Desobediencia del hombre

Pecado original 1
Enviado por TuBiblia

Biblia cristiana > Antiguo Testamento > Pentateuco > Génesis > Desobediencia del hombre (1:3:1 - 1:3:24)

Entonces la serpiente, que era el más astuto de todos los animales del campo que Jehovah Dios había hecho, dijo a la mujer: —¿De veras Dios os ha dicho: “No comáis de ningún árbol del jardín”?

La mujer respondió a la serpiente: —Podemos comer del fruto de los árboles del jardín.

Pero del fruto del árbol que está en medio del jardín ha dicho Dios: “No comáis de él, ni lo toquéis, no sea que muráis.”

Entonces la serpiente dijo a la mujer: —Ciertamente no moriréis.

Es que Dios sabe que el día que comáis de él, vuestros ojos serán abiertos, y seréis como Dios, conociendo el bien y el mal.

Entonces la mujer vio que el árbol era bueno para comer, que era atractivo a la vista y que era árbol codiciable para alcanzar sabiduría. Tomó, pues, de su fruto y comió. Y también dio a su marido que estaba con ella, y él comió.

Y fueron abiertos los ojos de ambos, y se dieron cuenta de que estaban desnudos. Entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron ceñidores.

Cuando oyeron la voz de Jehovah Dios que se paseaba en el jardín en el fresco del día, el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehovah Dios entre los árboles del jardín.

Pero Jehovah Dios llamó al hombre y le preguntó: —¿Dónde estás tú?

El respondió: —Oí tu voz en el jardín y tuve miedo, porque estaba desnudo. Por eso me escondí.

Expulsión del paraiso 2
Enviado por TuBiblia

Le preguntó Dios: —¿Quién te dijo que estabas desnudo? ¿Acaso has comido del árbol del que te mandé que no comieses?

El hombre respondió: —La mujer que me diste por compañera, ella me dio del árbol, y yo comí.

Entonces Jehovah Dios dijo a la mujer: —¿Por qué has hecho esto? La mujer dijo: —La serpiente me engañó, y comí.

Entonces Jehovah Dios dijo a la serpiente: —Porque hiciste esto, serás maldita entre todos los animales domésticos y entre todos los animales del campo. Te arrastrarás sobre tu vientre y comerás polvo todos los días de tu vida.

Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu descendencia y su descendencia; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el talón.

A la mujer dijo: —Aumentaré mucho tu sufrimiento en el embarazo; con dolor darás a luz a los hijos. Tu deseo te llevará a tu marido, y él se enseñoreará de ti.

Y al hombre dijo: —Porque obedeciste la voz de tu mujer y comiste del árbol del que te mandé diciendo: “No comas de él,” sea maldita la tierra por tu causa. Con dolor comerás de ella todos los días de tu vida;

espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo.

Con el sudor de tu frente comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, pues de ella fuiste tomado. Porque polvo eres y al polvo volverás.

El hombre llamó el nombre de su mujer Eva, porque ella sería la madre de todos los vivientes.

Luego Jehovah Dios hizo vestidos de piel para Adán y para su mujer, y los vistió.

Y Jehovah Dios dijo: —He aquí que el hombre ha llegado a ser como uno de nosotros, conociendo el bien y el mal. Ahora pues, que no extienda su mano, tome también del árbol de la vida, y coma y viva para siempre.

Y Jehovah Dios lo arrojó del jardín de Edén, para que labrase la tierra de la que fue tomado.

Expulsó, pues, al hombre y puso querubines al oriente del jardín de Edén, y una espada incandescente que se movía en toda dirección, para guardar el camino al árbol de la vida.




Caín y Abel

Imagen Caín y Abel 1
Enviado por TuBiblia

Biblia cristiana > Antiguo Testamento > Pentateuco > Génesis > Caín y Abel (1:4:1 - 1:4:26)

El hombre conoció a Eva su mujer, la cual concibió y dio a luz a Caín. Entonces ella dijo: “¡He adquirido un varón de parte de Jehovah!”

Después dio a luz a su hermano Abel. Y Abel fue pastor de ovejas, y Caín labrador de la tierra.

Aconteció después de un tiempo que Caín trajo, del fruto de la tierra, una ofrenda a Jehovah.

Abel también trajo una ofrenda de los primerizos de sus ovejas, lo mejor de ellas. Y Jehovah miró con agrado a Abel y su ofrenda,

pero no miró con agrado a Caín ni su ofrenda. Por eso Caín se enfureció mucho, y decayó su semblante.

Entonces Jehovah dijo a Caín: —¿Por qué te has enfurecido? ¿Por qué ha decaído tu semblante?

Si haces lo bueno, ¿no serás enaltecido? Pero si no haces lo bueno, el pecado está a la puerta y te seducirá; pero tú debes enseñorearte de él.

Caín habló con su hermano Abel. Y sucedió que estando juntos en el campo, Caín se levantó contra su hermano Abel y lo mató.

Entonces Jehovah preguntó a Caín: —¿Dónde está tu hermano Abel? Y respondió: —No sé. ¿Soy yo acaso el guarda de mi hermano?

Le preguntó: —¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra.

Ahora pues, maldito seas tú, lejos de la tierra que abrió su boca para recibir de tu mano la sangre de tu hermano.

Cuando trabajes la tierra, ella no te volverá a dar su fuerza. Y serás errante y fugitivo en la tierra.

Imagen Caín y Abel 2
Enviado por TuBiblia

Caín dijo a Jehovah: —¡Grande es mi castigo para ser soportado!

He aquí que me echas hoy de la faz de la tierra, y me esconderé de tu presencia. Seré errante y fugitivo en la tierra, y sucederá que cualquiera que me halle me matará.

Jehovah le respondió: —No será así. Cualquiera que mate a Caín será castigado siete veces. Entonces Jehovah puso una señal sobre Caín, para que no lo matase cualquiera que lo hallase.

Así partió Caín de delante de Jehovah, y habitó en la tierra de Nod, al oriente de Edén.

Caín conoció a su mujer, y ella concibió y dio a luz a Enoc. Caín edificó una ciudad a la cual llamó según el nombre de su hijo Enoc.

A Enoc le nació Irad. E Irad engendró a Mejuyael. Mejuyael engendró a Metusael. Y Metusael engendró a Lamec.

Lamec tomó para sí dos mujeres. El nombre de la una fue Ada; y el nombre de la otra, Zila.

Ada dio a luz a Jabal, quien llegó a ser el padre de los que habitan en tiendas y crían ganado.

El nombre de su hermano fue Jubal, quien llegó a ser padre de todos los que tocan el arpa y la flauta.

Zila también dio a luz a Tubal-caín, maestro de todos los que trabajan el bronce y el hierro. Y la hermana de Tubal-caín fue Naama.

Entonces Lamec dijo a sus mujeres: “Ada y Zila, oíd mi voz. Oh mujeres de Lamec, escuchad mi dicho: Yo maté a un hombre, porque me hirió; maté a un muchacho, porque me golpeó.

Si Caín ha de ser vengado siete veces, Lamec lo será setenta y siete veces.”

Adán conoció de nuevo a su mujer, y ella dio a luz un hijo y llamó su nombre Set, diciendo: “Porque Dios me ha sustituido otro hijo en lugar de Abel, a quien mató Caín.”

A Set también le nació un hijo, y llamó su nombre Enós. Entonces se comenzó a invocar el nombre de Jehovah.




Los descendientes de Adán

Biblia cristiana > Antiguo Testamento > Pentateuco > Génesis > Los descendientes de Adán (1:5:1 - 1:5:32)

Este es el libro de los descendientes de Adán: Cuando Dios creó al hombre, lo hizo a semejanza de Dios.

Hombre y mujer los creó, y los bendijo. Y el día que fueron creados, llamó el nombre de ellos Hombre.

Cuando Adán tenía 130 años, engendró un hijo a su semejanza, conforme a su imagen, y llamó su nombre Set.

Los años que vivió Adán después de engendrar a Set fueron 800, y engendró hijos e hijas.

Todos los años que vivió Adán fueron 930, y murió.

Cuando Set tenía 105 años, engendró a Enós.

Set vivió después de engendrar a Enós 807 años, y engendró hijos e hijas.

Todos los años de Set fueron 912, y murió.

Cuando Enós tenía 90 años, engendró a Cainán.

Enós vivió después de engendrar a Cainán 815 años, y engendró hijos e hijas.

Todos los años de Enós fueron 905, y murió.

Cuando Cainán tenía 70 años, engendró a Mahalaleel.

Cainán vivió después de engendrar a Mahalaleel 840 años, y engendró hijos e hijas.

Todos los años de Cainán fueron 910, y murió.

Cuando Mahalaleel tenía 65 años, engendró a Jared.

Mahalaleel vivió después de engendrar a Jared 830 años, y engendró hijos e hijas.

Todos los años de Mahalaleel fueron 895, y murió.

Cuando Jared tenía 162 años, engendró a Enoc.

Jared vivió después de engendrar a Enoc 800 años, y engendró hijos e hijas.

Todos los años de Jared fueron 962, y murió.

Cuando Enoc tenía 65 años, engendró a Matusalén.

Enoc caminó con Dios 300 años después de engendrar a Matusalén, y engendró hijos e hijas.

Todos los años de Enoc fueron 365 años.

Caminó, pues, Enoc con Dios y desapareció, porque Dios lo llevó consigo.

Cuando Matusalén tenía 187 años, engendró a Lamec.

Matusalén vivió después de engendrar a Lamec 782 años, y engendró hijos e hijas.

Todos los años de Matusalén fueron 969, y murió.

Cuando Lamec tenía 182 años, engendró un hijo,

y llamó su nombre Noé diciendo: “Este nos aliviará de nuestras obras y de la penosa labor de nuestras manos, a causa de la tierra que Jehovah maldijo.”

Lamec vivió después de engendrar a Noé 595 años, y engendró hijos e hijas.

Todos los años de Lamec fueron 777, y murió.

Cuando Noé tenía 500 años, engendró a Sem, a Cam y a Jafet.