El justo y los pecadores
Salmos 1:1 – Salmos 1:6 Bienaventurado el hombre que no anda según el consejo de los impíos, ni se detiene en el camino de los pecadores, ni se sienta en la silla de los burladores. Más bien, en la ley…
Salmos 1:1 – Salmos 1:6 Bienaventurado el hombre que no anda según el consejo de los impíos, ni se detiene en el camino de los pecadores, ni se sienta en la silla de los burladores. Más bien, en la ley…
Segunda epístola de San Pablo a los Tesalonicenses 1:3 – Segunda epístola de San Pablo a los Tesalonicenses 1:12 Siempre debemos dar gracias a Dios por vosotros, hermanos, como es digno, por cuanto vuestra fe va creciendo sobremanera y abunda…
Génesis 13:1 – Génesis 13:18 Abram subió de Egipto hacia el Néguev, él con su mujer y con todo lo que tenía; y Lot iba con él. Abram era muy rico en ganado, en plata y en oro. Volvió a…
Números 32:1 – Números 32:42 Los hijos de Rubén y los hijos de Gad tenían muchísimo ganado. Y al ver la tierra de Jazer y la tierra de Galaad, el lugar les pareció apropiado para el ganado. Entonces los hijos…
Primer Libro de Samuel 15:1 – Primer Libro de Samuel 15:35 Samuel dijo a Saúl: —Jehovah me envió para ungirte como rey de su pueblo Israel. Escucha, pues, ahora las palabras de Jehovah. Así ha dicho Jehovah de los Ejércitos:…
Salmos 25:1 – Salmos 25:22 (Salmo de David) A ti, oh Jehovah, levantaré mi alma. ¡Dios mío, en ti confío! No sea yo avergonzado. No triunfen sobre mí mis enemigos. Ciertamente ninguno de los que confían en ti será avergonzado.…
Salmos 26:1 – Salmos 26:12 (Salmo de David) Hazme justicia, oh Jehovah, porque yo en mi integridad he andado. Asimismo, he confiado en Jehovah; no vacilaré. Examíname, oh Jehovah, y pruébame. Purifica mi conciencia y mi corazón; porque tu misericordia…
Salmos 51:1 – Salmos 51:19 (Al músico principal. Salmo de David, cuando el profeta Natán fue a él, después que David tuvo relaciones con Betsabé) Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia. Por tu abundante compasión, borra…
Salmos 104:1 – Salmos 104:35 ¡Bendice, alma mía, a Jehovah! Jehovah, Dios mío, ¡qué grande eres! Te has vestido de gloria y de esplendor. Tú eres el que se cubre de luz como de vestidura, que extiende los cielos como…
Proverbios 1:8 – Proverbios 1:33 Escucha, hijo mío, la disciplina de tu padre, y no abandones la instrucción de tu madre; porque diadema de gracia serán a tu cabeza y collares a tu cuello. Hijo mío, si los pecadores te…