Libros Proféticos

Castigo de la apostasía de Israel

Biblia cristiana > Antiguo Testamento > Libros Proféticos > Oseas > Castigo de la apostasía de Israel (28:5:1 - 28:5:14)

“Oh sacerdotes, escuchad esto; estad atentos, oh casa de Israel; prestad atención, oh casa del rey. Porque contra vosotros es el juicio, pues habéis sido trampa en Mizpa y red extendida sobre el Tabor.

Han profundizado la fosa de Sitim; por tanto, yo los castigaré a todos.

Yo conozco a Efraín, e Israel no está escondido de mí. Tú, oh Efraín, te has prostituido; Israel se ha contaminado.

Sus obras no les permiten volver a su Dios, porque hay espíritu de prostitución en medio de ellos, y no conocen a Jehovah.

La soberbia de Israel le acusará en su misma cara. Israel y Efraín tropezarán en su pecado. Judá también tropezará con ellos.

Con sus ovejas y sus vacas andarán buscando a Jehovah, pero no le encontrarán. El se ha apartado de ellos.

A Jehovah han traicionado, porque han engendrado hijos ilegítimos. Ahora los devorará la luna nueva, junto con sus parcelas.

“¡Tocad la corneta en Gabaa, la trompeta en Ramá! Gritad en Bet-avén: ¡Tiembla, oh Benjamín!

Efraín será una desolación en el día del castigo. En las tribus de Israel hago conocer lo que es verdadero.

Los gobernantes de Judá fueron como los que traspasan los linderos; derramaré mi ira sobre ellos como agua.

Efraín es oprimido y quebrantado en el juicio, porque quiso andar en pos de las vanidades.

Yo, pues, seré para Efraín como polilla, y como carcoma para la casa de Judá.

Efraín verá su enfermedad; y Judá, su llaga. Entonces Efraín irá a Asiria; enviará embajadores al gran rey. Pero él no os podrá sanar, ni os curará la llaga.

Porque yo seré para Efraín como un león, y como un cachorro de león para la casa de Judá: Yo mismo arrebataré y me iré; tomaré, y no habrá quien libre.

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Insinceridad del arrepentimiento de Israel

Biblia cristiana > Antiguo Testamento > Libros Proféticos > Oseas > Insinceridad del arrepentimiento de Israel (28:5:15 - 28:6:11)

Voy a volverme a mi lugar, hasta que reconozcan su culpa y busquen mi rostro. Y en su angustia me buscarán con diligencia.”

¡Venid y volvámonos a Jehovah! Porque él arrebató, pero nos sanará; él hirió, pero nos vendará.

El nos dará vida después de dos días; al tercer día nos levantará, y viviremos delante de él.

Conozcamos y persistamos en conocer a Jehovah. Segura como el alba será su salida; vendrá a nosotros como la lluvia; como la lluvia tardía, regará la tierra.

“¿Qué haré contigo, oh Efraín? ¿Qué haré contigo, oh Judá? Vuestra lealtad es como la nube de la mañana y como el rocío que muy temprano se desvanece.

Por esta razón yo los despedazaré por medio de los profetas; los mataré con los dichos de mi boca, y mi juicio saldrá como la luz.

Porque misericordia quiero yo, y no sacrificios; y conocimiento de Dios, más que holocaustos.

“Pero ellos violaron el pacto, cual Adán. Allí me traicionaron.

Galaad es una ciudad de malhechores, y sus huellas son de sangre.

Como se esconden los merodeadores, así se esconden los sacerdotes. Asesinan en el camino de Siquem; ciertamente hicieron infamia.

En la casa de Israel he visto algo horrible. Allí se prostituyó Efraín; se contaminó Israel.

También para ti, oh Judá, está preparada una cosecha. “Cuando yo restaure de la cautividad a mi pueblo,

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Iniquidad y rebelión de Israel

Biblia cristiana > Antiguo Testamento > Libros Proféticos > Oseas > Iniquidad y rebelión de Israel (28:7:1 - 28:7:16)

cuando yo cure a Israel, se pondrá al descubierto la iniquidad de Efraín y las maldades de Samaria; porque obran con engaño. Mientras el ladrón se mete adentro, la pandilla despoja afuera,

y no consideran en su corazón que yo mantengo el recuerdo de toda su maldad. ¡Ahora los tienen cercados sus propias acciones; están delante de mí!

“Con su maldad alegran al rey, y a los gobernantes con sus mentiras.

Todos ellos son adúlteros. Son como un horno encendido por el panadero que cesa de avivar el fuego después que está hecha la masa, hasta que esté leudada.

En el día de nuestro rey, los gobernantes se enfermaron con el calor del vino; y él extendió su mano a los burladores.

Porque como un horno aplican su corazón a planear intrigas: Toda la noche dormita el furor de ellos, y al amanecer arde como llama de fuego.

Todos ellos arden como un horno y devoran a sus jueces. Todos sus reyes han caído; no hay entre ellos quien me invoque.

“Efraín se mezcla con los pueblos; Efraín es como una torta a la cual no se le ha dado la vuelta.

Los extraños han devorado sus fuerzas, pero él no se da cuenta. Aun las canas se han esparcido sobre él, pero él no se da cuenta.

La soberbia de Israel testifica contra él en su propia cara. Con todo eso, no se ha vuelto a Jehovah su Dios, ni lo ha buscado.

Efraín ha sido como una paloma, incauto y sin entendimiento, llamando a Egipto y acudiendo a Asiria.

Cuando vayan, extenderé sobre ellos mi red y los haré caer como aves del cielo. Los atraparé al escuchar su ruido de bandada en descenso.

¡Ay de ellos, porque se apartaron de mí! ¡Destrucción sobre ellos, porque contra mí se rebelaron! Yo los redimiría, pero ellos hablan mentiras contra mí,

y no claman a mí en sus corazones cuando gimen en sus camas. Por el trigo y el vino se amotinan y se rebelan contra mí.

Y aunque les instruí y fortalecí sus brazos, ellos traman el mal contra mí.

Se vuelven, pero no al Altísimo. Son como arco que falla. Sus dirigentes caerán a espada por la furia de su lengua. Esto será su escarnio en la tierra de Egipto.

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Reprensión de la idolatría de Israel

Biblia cristiana > Antiguo Testamento > Libros Proféticos > Oseas > Reprensión de la idolatría de Israel (28:8:1 - 28:8:14)

“¡Lleva la corneta a tus labios! ¡Viene como un águila contra la casa de Jehovah! Porque quebrantaron mi pacto y se rebelaron contra mi ley.

Israel clamará a mí: ¡Dios mío, te conocemos!

“Israel ha rechazado el bien; el enemigo lo perseguirá.

Ellos establecieron reyes, pero no de parte mía. Constituyeron gobernantes, pero yo no tuve parte en ello. Con su plata y su oro se hicieron ídolos, para su propia destrucción.

“¡Oh Samaria, rechaza tu becerro! Mi enojo se encendió contra ellos. ¿Hasta cuándo serán incapaces de lograr purificación,

aunque son de Israel? Un escultor lo hizo, y eso no proviene de Dios. Por eso, el becerro de Samaria será hecho pedazos.

Porque han sembrado viento, cosecharán torbellino. No tendrás campos por segar, ni la espiga dará harina. Y si la diese, la comerían los extraños.

Israel será tragado; pronto ellos serán entre las naciones como un objeto que nadie aprecia.

Porque subirán a Asiria; Efraín será un asno montés solitario. “Han comprado amores;

pero aunque los compren entre las naciones, ahora los reuniré, y empezarán a menguar bajo la carga de un rey muy poderoso.

Porque Efraín multiplicó altares para pecar; para pecado le han sido los altares.

Yo escribí para él las grandezas de mi ley, pero han sido tenidas como cosas extrañas.

A ellos les gusta ofrecer sacrificios. Sacrifican y comen carne, pero Jehovah no los acepta. Ahora se acordará de su iniquidad y los castigará por sus pecados: ¡Volverán a Egipto!

“Israel olvidó a su Hacedor y edificó mansiones, y Judá multiplicó ciudades fortificadas. Pero enviaré fuego a sus ciudades, el cual devorará sus palacios.”

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Castigo de la persistente infidelidad de Israel

Biblia cristiana > Antiguo Testamento > Libros Proféticos > Oseas > Castigo de la persistente infidelidad de Israel (28:9:1 - 28:10:4)

No te alegres, oh Israel; no te regocijes como otros pueblos, porque te has prostituido apartándote de tu Dios. Has amado la paga de prostituta en todas las eras del grano.

La era y el lagar no los mantendrán, y el vino nuevo les fallará.

No habitarán más en la tierra de Jehovah, sino que Efraín volverá a Egipto, y en Asiria comerán comida inmunda.

No harán libación de vino para Jehovah, ni sus sacrificios le serán gratos. Su pan será como pan de duelo. Todos los que coman de él serán inmundos. Su pan será para ellos mismos; no entrará en la casa de Jehovah.

¿Qué haréis en el día del festival, en el día de la fiesta de Jehovah?

Porque he aquí, ellos se irán a causa de la destrucción; Egipto los recogerá, y Menfis los enterrará. Los espinos heredarán sus codiciables tesoros de plata, y la ortiga crecerá en sus moradas.

¡Han llegado los días del castigo; han llegado los días de la retribución! ¡Que lo sepa Israel! El profeta es necio; el hombre inspirado está loco, a causa de la grandeza de tu pecado y de tu gran hostilidad.

El profeta es centinela de Efraín, el pueblo de mi Dios; pero ahora le pone trampas en todos sus caminos. Hay hostilidad en la casa de su Dios.

Profundizaron su corrupción, como en los días de Gabaa. Ahora se acordará Dios de su iniquidad y castigará su pecado.

“Como a uvas en el desierto, hallé a Israel; como el fruto temprano de una higuera primeriza, vi a vuestros padres. Pero ellos acudieron al Baal de Peor, se consagraron a la vergüenza y se volvieron tan detestables como aquello que les apasionaba.

Cual ave volará la gloria de Efraín: sin nacimiento, sin embarazo y sin concepción.

Aunque críen a sus hijos, les privaré de ellos sin dejarles uno solo. ¡Ay de ellos también cuando yo me aparte de ellos!”

Cuando vi a Efraín, él era una roca asentada en una pradera. Sin embargo, Efraín entregará sus hijos al verdugo.

Dales, oh Jehovah, lo que les has de dar: Dales matriz que aborte y pechos resecos.

“Toda la maldad de ellos ha tenido lugar en Gilgal. Allí, pues, les tomé aversión. Por la maldad de sus obras los echaré de mi casa; no los amaré más. Todos sus dirigentes son desleales.

Efraín ha sido herido; se ha secado su raíz y no dará más fruto. Aunque engendren hijos, yo mataré ese tesoro de sus vientres.”

Mi Dios los desechará, porque no le escucharon. Andarán errantes entre las naciones.

Israel era como una vid exuberante; y como él, era su fruto. Cuanto más se multiplicó su fruto, tanto más multiplicó sus altares. Conforme a la prosperidad de su tierra adornaron sus piedras rituales.

Su corazón es engañoso. ¡Ahora ellos serán hallados culpables! El Señor quebrantará sus altares y destruirá sus piedras rituales.

Entonces dirán: “No tenemos rey, porque no hemos temido a Jehovah. Y el rey, ¿qué haría por nosotros?”

Hablan sólo palabras; juran en vano y hacen contratos. Por tanto, el juicio brotará como hierba venenosa en los surcos de mis campos. fuego ha devorado los pastizales.

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